El eclipse solar total de este miércoles 12 de agosto de 2026 ofrecerá un fenómeno astronómico excepcional que podrá observarse desde distintos puntos de Europa, el Atlántico Norte y algunas zonas de Asia, aunque no será visible de manera directa desde la Argentina.
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Eclipse solar total: por qué el fenómeno no se verá en Argentina y cómo seguirlo en directo
El evento podrá verse en distintas regiones de Europa, el Atlántico norte y Asia. Desde nuestro país, la alternativa será acceder a las transmisiones en vivo.
Mientras millones de personas en España, Islandia, Groenlandia y el norte de Rusia aguardan el momento en que la oscuridad cubra el cielo en pleno día, en Sudamérica el interés se concentra en seguir el evento mediante transmisiones en vivo y contenidos de divulgación científica.
Por qué el eclipse solar total no podrá verse desde la Argentina
La configuración del fenómeno y el recorrido de la zona en la que el eclipse será total determinan que Sudamérica no pueda observarlo de forma directa, por lo que los interesados de la región deberán recurrir a transmisiones y registros del evento.
El eclipse total de Sol del 12 de agosto se posiciona entre los fenómenos astronómicos más destacados de los últimos años. De acuerdo con información de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA, Europa no volvía a ser escenario de un eclipse solar total desde 1999.
Desde aquel momento, científicos, centros de observación astronómica y aficionados de todo el mundo esperaron durante años la llegada de una nueva ocasión para contemplar la alineación exacta entre el Sol, la Luna y la Tierra. Esta configuración hace posible que la sombra proyectada por la Luna cubra la superficie terrestre y genere una breve oscuridad en pleno día, durante apenas unos minutos.
La zona de totalidad —el sector de la superficie terrestre desde el que la Luna ocultará completamente al Sol— atravesará, en esta oportunidad, el este de Groenlandia, el oeste de Islandia, el norte de España y un pequeño territorio ubicado en el noreste de Portugal.
Las personas que estén dentro de ese recorrido podrán observar el eclipse en su máxima expresión, ya que la sombra lunar provocará una breve noche en pleno día. El período de oscuridad total alcanzará algo más de dos minutos sobre el Atlántico norte y rondará el minuto de duración en ciudades como Reykjavík y Valencia.
Por el contrario, en gran parte de Europa y América del Norte el eclipse podrá observarse solo de manera parcial, ya que la Luna ocultará una porción del disco solar. En zonas más distantes de la trayectoria del fenómeno, como Sudamérica y particularmente la Argentina, el evento no será visible desde el territorio nacional.
Una rareza astronómica que ocurre pocas veces
Que la Argentina quede fuera de la zona de observación no tiene relación con limitaciones tecnológicas ni con la falta de interés por el fenómeno.
La explicación se encuentra en la propia configuración geométrica del eclipse: para que un eclipse solar total pueda apreciarse desde un determinado territorio, la sombra proyectada por la Luna debe alcanzar esa parte de la Tierra exactamente en el momento en que se produce la alineación entre los tres cuerpos celestes.
Los eclipses de Sol, en tanto, se producen varias veces al año en distintas partes del planeta, con un promedio global de entre dos y cinco fenómenos anuales. Sin embargo, que ocurran cinco en un mismo año es algo excepcional: la última vez que sucedió fue en 1935 y la próxima ocasión será recién en 2206.
A diferencia de los eclipses solares en general, los de tipo total son fenómenos considerablemente menos habituales: en promedio, se registran apenas 66 por siglo en todo el planeta, por lo que cada aparición representa una ocasión excepcional para quienes pueden observarla.
España, uno de los puntos privilegiados para observarlo
El eclipse de 2026 despertó un interés particular no solo por la poca frecuencia de estos acontecimientos, sino también porque su franja de totalidad recorrerá zonas con una gran concentración de población y una intensa actividad cultural, entre ellas España. Allí, además, no se producía un eclipse solar total desde 1912.
Según explicó la profesora Carole Mundell, directora de Ciencia de la ESA, “un eclipse solar total es una experiencia compartida que nos conecta con el Universo y nos recuerda que el deseo de explorar y comprender es una de las grandes fortalezas de la humanidad”.
En la Argentina, el interés por el acontecimiento se traduce en una agenda de propuestas que incluye actividades educativas, conferencias y emisiones en vivo impulsadas por planetarios, observatorios y medios especializados. Como el país no se encuentra dentro de la franja de totalidad ni podrá observar siquiera una fase parcial, el fenómeno solo podrá seguirse mediante plataformas digitales y transmisiones oficiales.
Cómo seguir el eclipse solar total en vivo desde nuestro país
La NASA y la ESA anunciaron transmisiones en directo desde distintos puntos estratégicos de Europa y el Atlántico norte, donde científicos y especialistas en divulgación seguirán el desarrollo del eclipse y explicarán sus diferentes etapas en tiempo real.
En el caso de la NASA, su cobertura comenzará a las 13:15 EDT (14:15, hora argentina). Por su parte, la ESA iniciará su transmisión a las 19:30 CEST, con imágenes y análisis desde el Observatorio Astrofísico de Javalambre, en España.
El eclipse solar total de este miércoles no atravesará el territorio continental de Estados Unidos, por lo que el fenómeno solo podrá apreciarse de forma parcial en algunos sectores, entre ellos Alaska, el noreste del país, la región de los Grandes Lagos y el norte de Nueva Inglaterra. En Anchorage, la Luna llegará a cubrir como máximo el 28% del Sol, mientras que en Fairbanks alcanzará el 37% y en Portland, Maine, llegará al 19%.
En distintas localidades del noreste de Estados Unidos, la cobertura del Sol será variable y se ubicará aproximadamente entre el 10% y el 30%. En cambio, en Sudamérica la sombra lunar no alcanzará a superponerse con el disco solar en ningún momento, ni siquiera de manera parcial. Esta configuración es la que determina que el eclipse no pueda observarse desde la Argentina.
Las cinco etapas del fenómeno astronómico
Un eclipse solar total ocurre cuando la Luna se posiciona entre nuestro planeta y el Sol, bloqueando por completo la luz que proviene del astro y generando un período breve de oscuridad.
La particular configuración que permite este fenómeno se debe a una coincidencia astronómica: el Sol posee un diámetro unas 400 veces superior al de la Luna, pero también se encuentra aproximadamente 400 veces más alejado de la Tierra. Como consecuencia, ambos cuerpos presentan un tamaño aparente similar cuando se los observa desde nuestro planeta.
La oscuridad completa solo puede apreciarse dentro de la franja de totalidad, es decir, en los lugares alcanzados por la sombra lunar. Fuera de ese recorrido, el eclipse puede observarse únicamente de manera parcial o no resulta visible en absoluto, dependiendo de la ubicación.
El eclipse de 2026 estará compuesto por cinco etapas bien diferenciadas. La primera será el denominado “primer contacto”, instante en el que la Luna comenzará a desplazarse frente al Sol y a ocultar progresivamente su superficie, provocando una disminución gradual de la luminosidad.
El fenómeno comenzará a observarse sobre el mar de Bering y desde Alaska a las 11:34 EDT (15:34 GMT y 12:34, hora argentina). A partir de allí, el disco lunar irá avanzando sobre el solar hasta que, para quienes estén dentro de la franja de totalidad, el Sol adopte la apariencia de una brillante media luna.
En los aproximadamente 90 minutos siguientes, el ambiente se volverá más frío y la oscuridad irá ganando intensidad a medida que avance el eclipse. Los rayos solares que atraviesen pequeños espacios y determinados objetos generarán diminutas figuras con forma de media luna sobre el suelo, un fenómeno que despierta el interés tanto de especialistas como de observadores aficionados. La NASA advierte que “mirar fijamente al Sol, incluso por un instante, puede provocar pérdida permanente de la visión”.
Por este motivo, contemplar el eclipse de manera segura exige utilizar anteojos certificados según la norma ISO 12312-2 o filtros solares aprobados. La protección ocular únicamente puede quitarse durante la fase de totalidad, cuando la Luna bloquea completamente la superficie visible del Sol.
El “anillo de diamante” y el momento de la totalidad
La siguiente etapa es el denominado “segundo contacto”, momento en el que la Luna cubre prácticamente todo el disco del Sol y comienzan a observarse dos de los fenómenos visuales más llamativos del eclipse: el “anillo de diamante” y las “Perlas de Baily”.
El llamado anillo aparece cuando el último destello de luz solar atraviesa una depresión del relieve lunar, generando el característico efecto luminoso. Las Perlas de Baily, en cambio, son pequeños puntos brillantes que se forman cuando la luz del Sol pasa por las irregularidades y accidentes del borde de la Luna.
La única etapa en la que se puede contemplar el Sol directamente sin utilizar protección ocular es durante la totalidad, ya que fuera de ese breve período cualquier rayo o destello solar puede provocar lesiones permanentes en la visión.
El momento más impactante del fenómeno se produce cuando comienza la fase de totalidad. La Luna se coloca por completo frente al disco solar, la claridad del día desaparece y el cielo adquiere una apariencia nocturna.
En ese instante emerge la corona solar, una envoltura de gas extremadamente caliente que se observa alrededor del astro como un resplandor blanco acompañado por finos filamentos plateados. Para los especialistas, “la corona solar es el gran espectáculo del eclipse”.
En España, la fase de totalidad comenzará a las 20:26 y tendrá una duración inferior a dos minutos. Durante ese breve intervalo, además de la corona solar, podrán apreciarse protuberancias, enormes arcos de plasma y la cromosfera, que se manifiesta como una delgada franja rojiza visible durante unos instantes tanto al comienzo como al final de la totalidad.
Al mismo tiempo, Júpiter, Mercurio y Venus podrán observarse próximos al Sol oculto, mientras que el eclipse tendrá lugar en coincidencia con la lluvia de meteoros de las Perseidas, uno de los fenómenos astronómicos más conocidos del año.
El final del eclipse y el regreso de la luz
La fase de totalidad llega a su fin cuando el Sol comienza a asomar nuevamente detrás de la Luna, dando paso a la repetición de los efectos visuales observados al comienzo del eclipse, pero en sentido contrario.
A partir de ese momento, la porción visible del Sol aumenta de manera progresiva, mientras la luminosidad y la temperatura recuperan sus niveles habituales poco a poco. Tanto la ESA como la NASA recomiendan volver a utilizar protección ocular inmediatamente después de detectar el primer rayo de luz solar.
El fenómeno llegará a su cierre con el denominado “cuarto contacto”, instante en el que la Luna terminará de despejar el disco solar, alrededor de las 3:57 pm EDT (19:57 GMT). A partir de ese momento, el eclipse habrá finalizado y ya no podrá observarse desde ningún punto del planeta.
Mientras el espectáculo astronómico pueda apreciarse de manera directa en Europa y el Atlántico norte, Argentina y los demás países de Sudamérica deberán recurrir a las transmisiones en vivo para acompañar el desarrollo del evento.
Para la ocasión, observatorios, museos y espacios educativos prepararán propuestas especiales. Además, las emisiones oficiales de la NASA y la ESA permitirán acceder a imágenes en directo, explicaciones de especialistas y recomendaciones para proteger la vista durante la observación.
Cuándo volverá a verse un eclipse total en la Argentina
Las instituciones educativas también utilizarán el acontecimiento como una oportunidad para acercar conocimientos elementales de astronomía y concientizar sobre el cuidado de la visión, aun cuando el eclipse no pueda contemplarse directamente desde determinadas regiones.
En Europa, el siguiente eclipse solar total visible desde el continente está previsto para 2027. En Estados Unidos, en cambio, tras el fenómeno registrado en 2024, habrá que esperar hasta 2045 para volver a presenciar un eclipse total de características similares.
En la Argentina, quienes quieran observar un eclipse solar total desde el territorio nacional deberán esperar todavía varios años. Sin embargo, la distancia no impide seguir el fenómeno de cerca: la ciencia y las nuevas tecnologías permiten acceder a transmisiones y contenidos especializados para acompañarlo.
La NASA advierte que observar directamente cualquier sector del Sol brillante mediante una cámara, binoculares o un telescopio que no cuente con un filtro solar adecuado puede provocar daños oculares graves de manera inmediata. Por su parte, la ESA señala que no hay fabricantes oficialmente reconocidos, sino que los productos deben ajustarse a determinadas normas y especificaciones internacionales de seguridad.
El eclipse solar total de este miércoles se convertirá en un acontecimiento de alcance mundial para la astronomía y la divulgación científica, aunque su recorrido quede fuera del territorio sudamericano. A través de la ciencia y la tecnología, el espectáculo podrá llegar a personas de todo el planeta, demostrando que la distancia geográfica no es un límite para acercarse a un fenómeno de estas características.