La Organización Meteorológica Mundial (OMM) dio a conocer este martes el "Reporte del estado del clima en América Latina y El Caribe 2020" e indicó que la región es "una de las más afectadas por los fenómenos hidrometeorológicos extremos", y que los fenómenos climáticos ocasionaron la muerte de 312.000 personas y perjudicaron a otras 277 millones, entre 1998 y 2020.
- Todo Jujuy >
- Mundo >
- Lugares >
La OMM advirtió sobre los efectos del cambio climático
El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, aseguró: "La región de América Latina y el Caribe es una de las más afectadas por los fenómenos hidrometeorológicos extremos". Luego, continuó: "El año 2020 fue testigo de ello con la muerte y la devastación causadas por los huracanes Eta e Iota en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y la intensa sequía y la inusual temporada de incendios que castigaron la región del Pantanal del Brasil, Bolivia, el Paraguay y la Argentina".
Entre los fenómenos hidrometeorológicos extremos, la OMM abarca tormentas, inundaciones, sequías, olas de calor y sus consecuencias derivadas, que representaron "el 93% de todos los desastres ocurridos" entre 1998 y 2020. En ese período de tiempo, los fenómenos climáticos y geofísicos "se cobraron 312.000 vidas y perjudicaron directamente a más de 277 millones de personas", indicó la OMM.
Entre las consecuencias más significativas, se destacaron la escasez de agua y el desabastecimiento energético, las pérdidas en la actividad agrícola, los movimientos de la población y el deterioro de la salud y la seguridad, "que no hicieron más que agudizar los problemas derivados de la pandemia de COVID-19".
La OMM detalló a su vez que América Latina y el Caribe "se enfrentan a graves crisis socioeconómicas debido a estos fenómenos hidrometeorológicos extremos" y que en los últimos años esta situación se ha agravado por los efectos del COVID-19.
El informe manifiesta las consecuencias del aumento de las temperaturas, la modificación en la distribución de las precipitaciones, las tormentas y el retroceso de los glaciares, y también brinda información precisa a nivel regional que permite certificar la degradación de los indicadores del cambio climático mundial. Entre sus descubrimientos destacados se encuentra lo explicado acerca de la temperatura, que en "la región se vio afectada por importantes olas de calor, en especial muchos países de América del Sur, donde se alcanzaron temperaturas superiores a los 40 grados durante varios días seguidos y se batieron numerosos récords de temperatura, con valores de hasta 10 grados superiores a lo normal".
En cuanto a las precipitaciones, indicaron que "la sequía generalizada tuvo importantes repercusiones, como la bajada del nivel de los ríos, con las consiguientes dificultades para el tránsito por las rutas interiores de navegación, y la reducción del rendimiento de las cosechas y de la producción de alimentos, que agravó la inseguridad alimentaria en muchas zonas".
"Casi la mitad de la superficie de América Latina y el Caribe está cubierta de bosques, donde se concentra alrededor del 57% de los bosques primarios que quedan en el mundo, y los incendios y la deforestación amenazan uno de los mayores sumideros de carbono del planeta", señaló Taalas. Además, agregaron que, entre otras cosas, "la intensa sequía que castigó el sur de la Amazonia y la región del Pantanal fue la peor de los últimos 50 años".
En cuanto a los incendios, destacaron "en conjunto, en América del Sur fueron más frecuentes en 2020 que en 2019" y "causaron daños irreversibles en los ecosistemas".
Respecto al Amazonas, consideraron que "está al borde de convertirse en una fuente neta si se mantiene el actual ritmo de pérdida de masa forestal".
También se refirieron a los ciclones tropicales, y destacaron que "en 2020 se formaron 30 tormentas con nombre en la cuenca del Atlántico" y eso es "un nuevo récord".
Luego, sobre los glaciares, resaltaron que "en los Andes chilenos y argentinos, los glaciares retrocedieron en las últimas décadas, y la pérdida de hielo se aceleró desde 2010".
Finalmente, aseguraron que "los fenómenos meteorológicos extremos afectaron a más de 8 millones de personas en toda América Central, y ello exacerbó la inseguridad alimentaria en países que ya se encontraban paralizados por las crisis económicas, las restricciones vinculadas a la Covid-19 y las situaciones de conflicto".
FUENTE: Télam.