Aunque el esfuerzo es muy preliminar, y en gran parte se centra en ciertas comunidades, algunos abogados de inmigración conocidos nacionalmente y prominentes activistas que defienden los derechos de los inmigrantes están discutiendo la posibilidad de establecer un sistema que proporcionaría representación legal gratuita a todos y cada uno de los inmigrantes que pudieran encarar deportación debido a las nuevas medidas de inmigración puestas en vigor por el presidente Donald Trump.
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Toma forma plan para garantizar abogados gratuitos a todos los deportables
Si se estableciera tal sistema, marcaría un cambio histórico en cómo los extranjeros comparecen ante los tribunales migratorios. Actualmente, se les permite tener abogado, pero a menudo comparecen solos ya que muchos no tienen recursos para contratar un abogado o no pueden asegurar uno de los grupos sin fines de lucro que se encuentren perennemente mal financiados y con poco personal. A diferencia de los tribunales del orden penal, no existe ningún requisito legal para que los jueces de inmigración designen abogados gratuitos para los extranjeros que no pueden contratar uno.
Trump y sus asesores dicen que desean expulsar a millones de inmigrantes que, dicen, representan una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos.
“Muchos extranjeros que ingresan ilegalmente a Estados Unidos y aquellos que sobrepasan el tiempo de sus visas o violan las leyes migratorias representan una amenaza significativa para la seguridad nacional y la seguridad pública”, según el texto de la orden ejecutiva de Trump del 25 de enero que también endureció las políticas migratorias .
Se necestiarían 10 mil abogados
Alguna cantidad de dinero se está acumulando en ciertas comunidades para financiar la representación legal, pero no está destinado a una iniciativa nacional, sino reservado para los inmigrantes que viven en las ciudades, condados o regiones donde los funcionarios han prometido fondos para la defensa legal en las cortes de inmigración.
En total, se han discutido quizás entre $10 millones a $20 millones en ciudades como Chicago, Los Ángeles, San Francisco y Seattle.
Pero para que un esfuerzo nacional sea efectivo, se necesitarían más dinero y más abogados.
Dado que hay más de 530,000 personas actualmente en proceso de deportación en el país, una oficina nacional de defensores de oficio podría necesitar cerca de 10,000 abogados y un presupuesto de entre $300 millones y $400 millones, según expertos.
El desafío será la financiación.