El consumo masivo atraviesa otro momento crítico en Argentina. Durante abril, las ventas de alimentos, bebidas, artículos de limpieza e higiene registraron una nueva caída en casi todos los canales comerciales del país. El dato surge de un informe privado de la consultora Scentia, que relevó el comportamiento de supermercados, mayoristas, kioscos, farmacias y comercio electrónico.
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Consumo masivo en caída: cuáles son los productos que dejaron de comprar los argentinos
El consumo volvió a caer en abril en supermercados, almacenes y mayoristas. Los productos impulsivos lideraron las bajas
La baja alcanzó el 3,8% frente al mismo mes del año pasado y también mostró un retroceso del 4,7% respecto de marzo. El escenario impacta de lleno en los hábitos de compra de millones de familias argentinas, que priorizan productos básicos y dejan de lado gastos considerados secundarios.
Supermercados y almacenes, entre los más afectados
Las grandes cadenas de supermercados encabezaron las caídas durante abril. Según el relevamiento, las ventas bajaron 4,5% tanto en la comparación interanual como frente al mes anterior.
La situación también golpeó a los autoservicios independientes y almacenes barriales. En esos comercios, la merma alcanzó el 3%. Los kioscos registraron una caída todavía más fuerte, del 4,8%, mientras que los mayoristas retrocedieron 4,5%.
El único canal que mantuvo números positivos fue el comercio electrónico, con un crecimiento interanual del 40,4%. Sin embargo, incluso las ventas online mostraron una leve baja en comparación con marzo.
En el caso de las farmacias, el incremento apenas llegó al 0,1%, lo que marcó un escenario de consumo prácticamente estancado.
Qué productos dejaron de comprar más los argentinos
Los productos impulsivos aparecieron como los más golpeados por la caída del consumo. En este grupo ingresan golosinas, snacks, chocolates y otros artículos de compra espontánea. Las ventas bajaron 12% respecto de abril del año pasado.
También registraron fuertes caídas:
- Perecederos: -7,8%
- Productos de desayuno y merienda: -7,6%
- Limpieza del hogar y ropa: -5,9%
- Alimentos en general: -3,6%
- Higiene y cosmética: -0,3%
El informe mostró que muchas familias ajustan gastos y reducen compras que no consideran esenciales. En varios hogares, las decisiones pasan por reemplazar marcas, comprar menos cantidad o directamente dejar algunos productos fuera del changuito.
Las bebidas representaron la excepción dentro del consumo masivo. Las alcohólicas crecieron 6,7% y las sin alcohol aumentaron 4%.
El bolsillo sigue ajustado pese a la baja de la inflación
Aunque abril registró una desaceleración inflacionaria, el movimiento no alcanzó para mejorar el consumo. El Índice de Precios al Consumidor marcó 2,6%, por debajo del 3,4% de marzo, pero el alivio todavía no impactó en las ventas.
Desde la consultora Scentia señalaron que el precio promedio de los productos mantiene una tendencia descendente. Aun así, el ingreso disponible de muchas familias continúa bajo presión por el aumento de servicios, tarifas y gastos fijos.
Un informe de la consultora Equilibra indicó que el dinero disponible luego de cubrir gastos esenciales volvió a caer en marzo. El estudio precisó que el ingreso disponible se ubicó 12% por debajo del promedio registrado durante 2023.
En este contexto, gran parte de los consumidores prioriza alimentos básicos y posterga compras vinculadas a limpieza, cosmética o productos impulsivos.
Comercios de cercanía y mayoristas sienten el impacto
La caída del consumo también golpea a pequeños comercios de barrio y distribuidores mayoristas. Muchos locales registran menos volumen de ventas y cambios marcados en los hábitos de compra.
En almacenes y autoservicios, los clientes buscan segundas marcas, promociones o formatos más económicos. En los mayoristas, crecen las compras puntuales y disminuyen las adquisiciones grandes para stock familiar.
El escenario genera preocupación en el sector comercial porque las ventas todavía no muestran señales firmes de recuperación, incluso en meses donde la inflación desacelera.