El embarazo en niñas menores de 15 años continúa siendo uno de los indicadores más sensibles vinculados con la situación de la infancia en Argentina. Un nuevo informe de UNICEF analizó este fenómeno dentro del Índice Provincial de la Niñez 2025 y mostró que, aunque hubo una mejora sostenida durante la última década, todavía persisten diferencias importantes entre las provincias.
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El embarazo infantil sigue siendo una preocupación en Argentina: cuáles son los datos de Jujuy
UNICEF analizó la situación de las provincias y tomó el embarazo en niñas menores de 15 años como indicador de violencia sexual.
El documento Crecer en Argentina: Panorama provincial de la infancia 2026 analiza cuatro dimensiones: condiciones materiales, educación, salud y violencia. Dentro de esta última, UNICEF utiliza específicamente el embarazo de niñas menores de 15 años como indicador, aunque aclara que no representa todas las formas de violencia que atraviesan niños y adolescentes.
A nivel nacional, la dimensión vinculada con este indicador alcanzó en 2025 un valor de 0,854, y el informe señala que mostró una mejora sostenida respecto de 2016. En la escala utilizada, cuanto más cerca de 1 se encuentra una jurisdicción, más favorable es su situación relativa.
Embarazo infantil: qué pasa en Jujuy
En el caso de Jujuy, el valor registrado fue de 0,853, prácticamente igual al promedio nacional. La provincia quedó en el puesto 17 entre las 24 jurisdicciones analizadas.
Este dato no significa que el 85,3% de las niñas esté en determinada situación ni representa una tasa de embarazo. Se trata de un índice normalizado que permite comparar a las provincias entre sí.
Entre las jurisdicciones con mejores resultados aparecen La Pampa, Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego, mientras que en la parte inferior se ubican Formosa, Misiones y Chaco.
Una mejora que todavía requiere seguimiento
UNICEF relaciona la reducción registrada durante la última década con políticas de salud sexual y reproductiva, acceso a métodos anticonceptivos, educación sexual integral, continuidad educativa y ampliación de proyectos de vida.
El organismo también advierte que las situaciones agrupadas dentro de este indicador pueden responder a contextos sociales y familiares muy distintos, por lo que los números deben analizarse junto con las características de cada territorio.