ver más
3 de octubre de 2026 - 18:17 País.

Investigan la concentración de sismos en una zona dele NOA

En menos de dos meses se contabilizaron alrededor de 200 movimientos sísmicos en una zona del NOA. Todos los detalles

Los Valles Calchaquíes atraviesan un período de mayor actividad sísmica, con alrededor de 200 movimientos registrados en menos de dos meses en el área de influencia del volcán Galán, entre Salta y Catamarca.

La cifra representa casi un tercio de los aproximadamente 750 eventos contabilizados en la región durante los ocho años anteriores. Sin embargo, los especialistas advierten que el incremento de la sismicidad no permite por sí solo atribuir los movimientos a una actividad magmática ni establecer una amenaza volcánica inmediata.

Los movimientos se distribuyeron en distintos sectores de los Valles Calchaquíes, entre ellos Tacuil, Pucará, Colomé, Molinos y áreas ubicadas al oeste de Cafayate. Ahora, el principal desafío para los investigadores consiste en establecer qué mecanismo explica esta concentración de terremotos.

Qué analizan los especialistas

El geólogo salteño Benjamín Heit, investigador del Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ) de Potsdam y especialista en sismología y riesgo sísmico, sigue la evolución del fenómeno en contacto con el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).

Según explicó a Informate Salta, existen distintas hipótesis sobre el origen de los movimientos. Una posibilidad es que respondan a la actividad tectónica propia de una región sometida a grandes esfuerzos por la interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana.

Otra alternativa es que estén relacionados con procesos asociados al sistema volcánico del Galán. También se analiza la posibilidad de que ambos mecanismos estén interactuando.

Esta última hipótesis se vincula con los denominados procesos volcanotectónicos, en los que la deformación tectónica puede tener relación con la dinámica de un sistema magmático. Para determinar cuál de estas explicaciones tiene mayor relación con la secuencia actual será necesario conocer con mayor precisión dónde y a qué profundidad se producen los sismos.

La cercanía con el volcán Galán

El volcán Galán se encuentra en Antofagasta de la Sierra, Catamarca, cerca del límite con Salta. La estructura se formó hace aproximadamente 2,2 millones de años luego de una erupción de gran magnitud.

Su caldera tiene cerca de 50 kilómetros de extensión de norte a sur y unos 24 kilómetros de este a oeste. En su interior se desarrolló posteriormente un domo resurgente y actualmente la zona mantiene manifestaciones hidrotermales, circulación de fluidos profundos, emisiones de dióxido de carbono y anomalías térmicas.

Sectores como La Colcha, Aguas Calientes y Piscinas Burbujeantes presentan aguas termales y emanaciones gaseosas asociadas a la presencia de un sistema hidrotermal activo.

Investigaciones realizadas entre 2000 y 2015 permitieron estudiar la estructura interna de la Puna y elaborar una tomografía sísmica del Galán. Entre los resultados apareció una estructura vinculada al sistema magmático cuya ubicación presenta relación con la profundidad de algunos de los movimientos registrados actualmente.

Volcán Galán.

Un sistema magmático a gran profundidad

Sin embargo, Heit señaló que esa coincidencia no alcanza para determinar que los nuevos sismos tengan un origen magmático.

A unos 30 kilómetros de profundidad se encuentra además el denominado Southern Puna Magma Body, una zona de baja velocidad sísmica interpretada como un gran cuerpo de material magmático parcialmente fundido.

Este reservorio profundo constituye una fuente de calor que puede alimentar el sistema hidrotermal del Galán y contribuir a explicar las temperaturas elevadas y la circulación de fluidos que existen en las estructuras profundas de la región.

Al mismo tiempo, los Valles Calchaquíes presentan numerosas fallas capaces de generar terremotos independientemente de la actividad volcánica. Entre ellas se encuentra el sistema de fallas de las Cumbres Calchaquíes, compuesto por estructuras inversas con actividad neotectónica.

La profundidad será una de las claves

Para determinar el origen de la actividad reciente, uno de los datos fundamentales será conocer la profundidad de cada terremoto.

Los movimientos profundos, que pueden localizarse cerca de los 180 kilómetros, están relacionados con la subducción de la placa de Nazca. En cambio, los sismos más superficiales, en torno a los 12 kilómetros, pueden estar vinculados con fallas locales.

Esta diferencia también tiene importancia para el análisis del riesgo sísmico. Un terremoto superficial puede generar efectos significativos aun cuando su epicentro se encuentre alejado de los principales centros volcánicos.

Por eso, los especialistas consideran que no corresponde asociar automáticamente el incremento de la sismicidad con una reactivación del Galán. Hasta el momento, lo que está comprobado es el aumento en la cantidad de movimientos, mientras que su mecanismo de origen continúa bajo estudio.

Buscan ampliar el monitoreo

Una de las posibilidades que analizan los investigadores es instalar una red temporal de estaciones sísmicas alrededor de la caldera. El proyecto involucraría al INPRES, el CONICET, la Universidad Nacional de Salta y otros grupos especializados.

El objetivo sería obtener información más precisa sobre la distribución y profundidad de los eventos y determinar si la secuencia responde principalmente a las fallas regionales o si existe algún grado de interacción con el sistema magmático.

El monitoreo actual se realiza con los recursos disponibles del INPRES, con participación del equipo encabezado por la investigadora Agostina Venerdini. Para los científicos, ampliar la capacidad de observación permitiría contar con más herramientas para interpretar la evolución de la actividad.

Existen antecedentes internacionales de incrementos repentinos de sismicidad alrededor de estructuras volcánicas que posteriormente disminuyeron sin provocar consecuencias visibles en superficie. Entre los casos mencionados aparecen la región volcánica de Eifel, en Alemania, y una serie sísmica registrada cerca de la isla griega de Santorini.

La concentración de terremotos constituye una señal que requiere seguimiento científico, pero por sí sola no permite anticipar una erupción ni establecer una amenaza volcánica inmediata. El episodio, además, vuelve a poner en foco la necesidad de profundizar el conocimiento sobre las fallas activas y el riesgo sísmico en los Valles Calchaquíes y el norte argentino.

FUENTE: Informate Salta

Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.
Temas
Seguí leyendo

Lo destacado

EN VIVO