Los renombrados Ojos de Mar en Tolar Grande, dentro de la Reserva Natural Los Andes en Salta, están enfrentando una amenaza seria, según alertan tanto científicos como visitantes habituales de la región. Este sitio, uno de los puntos turísticos más destacados del norte argentino, considerado una "maravilla", se encuentra en peligro de desaparecer.
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La misteriosa causa por la que una maravilla del norte podrá desaparecer
Descubrí las sorprendentes lagunas marrones de Tolar Grande, Salta, hogar de los estromatolitos, fósiles más antiguos del planeta.
En contraste con su antiguo esplendor, este sitio ya no exhibe su típica transparencia en el agua, la cual solía albergar una rica biodiversidad microbiana fundamental para investigaciones planetarias. Hoy en día, está cubierto por una mezcla de barro y fragmentos de cemento, dejando atrás su esencia original.
Según las observaciones de Luis Gabriel Ahumada, especialista en turismo científico de Salta, los indicios de transformación en el entorno natural comenzaron a manifestarse alrededor de mediados de 2023. Estos cambios coincidieron con la instalación de una pasarela destinada a propósitos turísticos, diseñada para facilitar la observación cercana de los Ojos de Mar por parte de los visitantes.
El proyecto de la pasarela, auspiciado oficialmente por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Salta en octubre de 2023, fue implementado durante el período comprendido entre julio y agosto del año precedente. Esta pasarela, compuesta por una base sustentada en 60 pilotes de cemento, soporta una plataforma de madera que se extiende a lo largo del área designada.
"Hicieron una caminería sobre ese pequeño salar donde están los ojitos de mar. A partir del momento en que se instalaron esos pilotes, con toda una estructura de madera encima, empieza a surgir agua subterránea cargada de sedimento; los ojos de mar se inundan y ahora es un barrial. No existen más", expresó, por su lado, María Eugenia Farías, bióloga cordobesa, experta en microbiología ambiental, en diálogo con La Gaceta.
Las consecuencias de la pasarela en esta maravilla del norte argentino
"En los meses subsiguientes se comenzaron a llenar de agua los tres ojos de mar y se transformaron en una sola laguna", argumentó Ahumada en una nota con colegas de MDZ, y puntualizó: "Desde que comenzó todo esto se espera una repuesta de medio ambiente, de cuál podría haber sido la causa. Dicen que es por el cambio climático, pero el resto de las lagunas no sufrieron modificación alguna. Lo llamativo es que después de la construcción de las pasarelas se modificó el ambiente solo en ese lugar".
A pesar de que previo a la creación del recorrido turístico, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Salta llevó a cabo una evaluación de los efectos ambientales, los investigadores señalan que no se les solicitó su opinión, a pesar de tratarse de un espacio protegido en la provincia que demanda una atención minuciosa y conservación rigurosa. Esta área, vital para la comprensión del planeta y la generación de oxígeno, requiere una protección meticulosa.
"Si bien en estos 15 años, ha habido inundaciones, el agua siempre siguió siendo transparente, la luz pasa y viven los extremófilos. Nunca habíamos visto este tipo de inundación donde no hay paso de luz", declaró Farías, investigadora del Conicet, en una entrevista.
Qué son los estromatolitos y cuál es su importancia para el ecosistema
En el año 2009, el grupo de científicos dirigido por la propia María Eugenia Farías documentó la presencia de ecosistemas extremófilos en la región de la puna salteña. Estos ecosistemas están compuestos por microorganismos que habitan en condiciones ambientales extremadamente adversas, siendo los estromatolitos un ejemplo destacado. "se desarrollan de la misma forma que se desarrollaron las primeras formas de vida en el planeta", en palabras de la científica, en el programa "Diario de Viaje" de Conicet.
"En el planeta primitivo había condiciones de alta radiación ultravioleta, baja presión de oxígeno, aguas salinas, alcalinas y llenas de arsénico. Y estas condiciones se recrean en la puna, por la altura y la actividad volcánica. Estos ecosistemas son una especie de ventana para estudiar cómo se desarrolló el origen del planeta", sumó Farías.
En la reserva natural, situada a una altitud de 3.500 metros sobre el nivel del mar, los científicos descubrieron estromatolitos activos, que constituyen los vestigios fosilizados más ancestrales del planeta.
"Hay registros fósiles de estromatolitos de hace 3.800 millones de años", aseveró Farías, explicando que nadie se puede meter en esa agua cristalina por el alto porcentaje de salinidad que podría afectar la piel de los humanos, así como se trata de un área protegida que se debe preservar.
"Ahí viven los estromatolitos, que son asociaciones de algas, bacterias que crean unas condiciones donde se precipitan minerales. Forman como una piedra viva y, cuando las algas y las bacterias se mueren, queda el mineral como fósil", explicó en el documental del Conicet.
Mediante el empleo de un dispositivo de sondeo, se evalúan los niveles de oxígeno, el pH y la concentración de sales en el agua de los estuarios. "Nosotros en la piel tenemos bacterias, tenemos células muertas, tenemos materia orgánica. Si introducimos materia orgánica acá, podemos cambiar el ecosistema. Es una forma de preservar el ecosistema, para no contaminar los ojos de mar", advirtió.
También señaló la investigadora que estos seres son especialistas en condiciones ambientales extremas, contribuyendo a la formación de la capa de ozono al producir considerables volúmenes de oxígeno de manera cotidiana. "En el estromatolito se está llevando a cabo fotosíntesis, igual que hace 3.800 millones de años, y se genera oxígeno".