El ex secretario de Transporte durante el kirchnerismo, Ricardo Jaime, rechazó este martes las declaraciones de los empresarios arrepentidos que lo señalaron en la causa Cuadernos. Aseguró que testificaron bajo una “figura extorsiva” para evitar la prisión y pidió un “careo” con quienes lo acusaron de presuntos sobornos vinculados a la Hidrovía.
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Causa Cuadernos: Ricardo Jaime pidió un careo y rechazó las acusaciones de empresarios arrepentidos
El ex secretario de Transporte del kirchnerismo, detenido, rechazó los dichos de Aldo Roggio y Gabriel Romero, quienes lo acusaron de presuntas coimas.
En particular, Jaime cuestionó la “falsedad de lo manifestado” de uno de los imputados colaboradores, el empresario Aldo Roggio. Al repasar sus indagatorias previas en el expediente, el ex funcionario sostuvo que ya había negado esas acusaciones en su momento y que ahora ratifica esa misma postura.
Los cuestionamientos de Ricardo Jaime a lo dicho por los arrepentidos
“Tengo referencia que estas aseveraciones fueron hechas bajo la figura extorsiva utilizada por la instrucción. Dichas acusaciones no están en las llamadas fotocopias de los cuadernos del señor Centeno”, sostuvo.
A su vez, afirmó: “Nunca tuve la presencia del señor Roggio en mi despacho, tengo entendido que sí con el ministro (Julio De Vido) se reunía”. Y remarcó: “Con el señor Roggio nunca me reuní”. También señaló que la defensa del empresario habría indicado en el juicio que su declaración se dio para evitar quedar detenido. Por último, volvió a solicitar un careo con las personas que lo vincularon a supuestos pagos de sobornos en la Hidrovía.
Ricardo Jaime se encuentra detenido desde el 5 de noviembre de 2024 y cumple una condena unificada de seis años de prisión por diferentes expedientes —entre ellos la tragedia de Once—. Este martes comenzó a declarar ante el Tribunal Oral Federal 7 en el juicio por los Cuadernos de las coimas, tras ser trasladado desde la unidad penitenciaria donde permanece alojado.
El inicio de su declaración en el juicio y el avance del proceso oral
Su defensa había comunicado previamente al Tribunal Oral Federal 7 la intención de que hiciera uso de la palabra durante la audiencia. En la misma jornada, está previsto que también preste declaración el ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi, quien se expresaría ante los jueces Fernando Canero, Enrique Méndez Signori y Germán Castelli.
Jaime había solicitado prestar declaración por videollamada desde el Complejo Penitenciario de Ezeiza, pero el Tribunal rechazó el pedido y dispuso su traslado desde la unidad carcelaria hasta Comodoro Py 2002. En la misma jornada también fueron convocados los empresarios Mauricio Pascucci, María Rosa Cartellone y Obdulio Ángel Barbeito, quienes optaron por no declarar al comienzo de la audiencia.
La ronda final de declaraciones indagatorias está prevista para el jueves, cuando le tocará el turno al ex secretario de Obras Públicas arrepentido José López, actualmente detenido con condena firme en la causa Vialidad, al igual que Cristina Fernández de Kirchner.
El ex funcionario, que durante la investigación del expediente complicó a la ex presidenta con su declaración, podría ahora exponer ante el Tribunal o, como han hecho la mayoría de los imputados colaboradores desde el inicio de esta etapa del juicio, decidir no declarar por el momento y dejar abierta la posibilidad de hacerlo más adelante.
Los ex funcionarios de Transporte
Jaime llega a esta etapa del proceso señalado como una figura clave dentro de la imputación. Según las declaraciones de empresarios arrepentidos en la causa que instruyó el fallecido juez federal Claudio Bonadio, habría sido uno de los principales responsables de la recaudación dentro del presunto esquema de sobornos asociado al sistema de subsidios al transporte.
Tanto Aldo Roggio como Gabriel Romero, entre otros, afirmaron que el ex funcionario percibía “retornos” a cambio de la distribución de fondos públicos y del manejo de las concesiones ferroviarias. Ambos, por el momento, se abstuvieron de declarar en el juicio durante esta instancia de indagatoria.
Romero, al frente de Ferrovías, reconoció el pago de sobornos relacionados con la operación del Belgrano Norte y también con la adjudicación de la concesión de la hidrovía del río Paraná. De acuerdo con la acusación, esos desembolsos se realizaban de manera recurrente y habrían representado al menos un 5% de los subsidios otorgados, mientras que otros empresarios describieron retornos que iban del 5% al 30%.
En este segmento de la causa —conocido como “Secretaría de Transporte”—, Jaime está imputado junto a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ex funcionarios y empresarios, por la presunta conformación de un circuito de recaudación ilegal a cambio de beneficios otorgados por el Estado.
Llegan los testigos
El proceso judicial, que investiga hechos ocurridos entre 2003 y 2015 y cuenta con 86 imputados, avanzará hacia una nueva fase desde mayo. Concluidas las declaraciones indagatorias, dará inicio la etapa de testimoniales. El Tribunal ya programó audiencias para cada martes y jueves en Comodoro Py, con un esquema de modalidad mixta.
Entre los primeros testigos citados se encuentran periodistas, convocados para el martes 5 de mayo. En tanto, el jueves posterior será el turno de Hilda Horovitz, ex esposa de Oscar Centeno; de Miriam Quiroga, quien fuera secretaria de Néstor Kirchner; y de Jorge Bacigalupo, amigo del remisero arrepentido que redactó los cuadernos, quien conservó esos registros en medio de un conflicto que Centeno mantenía con su entonces pareja.
El silencio de los arrepentidos
El debate oral se inició el 6 de noviembre del año pasado bajo modalidad virtual. El 17 de marzo dio un paso hacia un esquema semipresencial, con la primera declaración indagatoria a cargo de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, imputada como presunta jefa de asociación ilícita y por cohecho. En esa oportunidad se trasladó desde su domicilio de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria tras la condena en la causa Vialidad, hacia los tribunales de Retiro.
Desde ese momento fueron indagados la mayoría de los 86 imputados, muchos de los cuales —sobre todo los denominados “arrepentidos” o imputados colaboradores— optaron por no declarar y se ampararon en su derecho a guardar silencio.
Entre ellos se encuentran el propio Oscar Centeno, autor de los cuadernos; el financista Ernesto Clarens, quien durante la investigación aportó un listado con presuntos aportantes de sobornos; y empresarios como Miguel Aznar, Patricio Gerbi, Gabriel Losi, Angelo Calcaterra y Aldo Roggio. Las defensas de otros acusados señalaron que estas abstenciones dificultaron la posibilidad de confrontar las declaraciones que comprometieron a sus representados.