El Índice de Confianza del Consumidor registró en abril su tercera caída consecutiva, con una baja del 5,7% frente al mes anterior, luego de haber retrocedido 5,3% en marzo y 4,7% en febrero. En la comparación interanual, acumuló cinco descensos seguidos, de acuerdo con el informe del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella.
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La confianza del consumidor volvió a caer en abril y tocó su nivel más bajo en casi un año
El indicador de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 5,7% y sumó tres bajas seguidas desde 2022, con variaciones regionales y causas del retroceso.
El estudio, realizado por Poliarquía Consultores en 40 principales centros urbanos del país entre el 6 y el 17 de abril, ubicó al indicador en 39,64 puntos. Se trata del nivel más bajo desde julio de 2024, cuando había alcanzado 39,1 unidades.
Desigualdad regional y diferencias por nivel de ingresos en la caída del indicador
Sebastián Auguste, director del CIF, señaló que “el Interior continúa exhibiendo el índice más elevado (45,35 puntos), en tanto que el GBA mantiene el valor más bajo entre las tres regiones (36,82), y CABA 38,1 unidades”, en sintonía con la disparidad que, desde el inicio de la gestión de Javier Milei, reflejan los datos oficiales de actividad económica y empleo. La caída más fuerte se dio en el Interior con un 10,57%, seguida por CABA con 6,69% y el GBA con una baja del 1,53%.
El relevamiento también destaca que el retroceso fue más marcado en los hogares de menores ingresos, con una baja del 12,6%, mientras que en los sectores de mayores ingresos la contracción fue mucho más leve, del 1,8%. En esos segmentos, el indicador se ubicó en 35,5 puntos y 42,57 unidades respectivamente.
La fuerte desigualdad en el impacto de la caída de la confianza del consumidor se explica por los efectos dispares de la inflación —que en marzo fue del 3,4%— entre los sectores que destinan mayor parte de sus ingresos al consumo de bienes y servicios básicos y aquellos más afectados por el incremento de tarifas de servicios públicos y la reducción de subsidios.
Inflación, tarifas y subsidios: los factores detrás del deterioro del consumo
En un mes atravesado por las declaraciones del presidente Javier Milei y del ministro de Economía Luis Caputo durante la Semana Argentina en Washington, donde reafirmaron el rumbo de reformas estructurales basado en desregulación y apertura económica, e incluso proyectaron que “los próximos 18 meses serán los mejores en décadas”, las expectativas de los consumidores evolucionaron en sentido contrario.
En ese contexto, también se registró un aumento en la morosidad en el pago de créditos, expensas y servicios en general. Los distintos componentes internos mostraron retrocesos de magnitud variable: la evaluación de la situación personal se redujo un 4%, la visión sobre la economía en general descendió 4,3% y las expectativas de compra de bienes durables cayeron 9,51%.
En este último caso, la baja estuvo vinculada a la reducción del tipo de cambio y a un mayor endurecimiento del crédito, en un contexto de incremento de la morosidad bancaria.
Retroceso general y cambios en las expectativas de los consumidores
La sucesión de tres caídas seguidas en el Índice de Confianza del Consumidor provocó que, tras los primeros 29 meses de gestión del presidente Javier Milei, el indicador regresara prácticamente al mismo nivel que tenía en diciembre de 2023, cuando se ubicaba en 39,81 puntos, con una leve baja del 0,4%.
Los datos del relevamiento de Poliarquía para el CIF indican que la población dejó de advertir mejoras en su calidad de vida en comparación con dos años atrás. A diferencia de mediciones previas, en esta ocasión el índice de situación personal retrocedió más que las expectativas vinculadas a eventuales avances macroeconómicos, como la reducción de la inflación, la recuperación de reservas internacionales del BCRA y los efectos de una mayor apertura comercial sobre determinados sectores industriales.
En términos generales, la población registra una percepción de empeoramiento de las condiciones de vida actuales tanto en relación con el mes anterior como frente al año previo, con magnitudes similares: 9% y 9,7% respectivamente. En cuanto a las expectativas futuras, la variación es de 3,3% en el horizonte mensual y de 10,4% al compararlas en términos anuales.
El punto más alto del Índice de Confianza del Consumidor durante la administración de Javier Milei se dio en enero de 2025, cuando alcanzó los 47,38 puntos. Desde ese máximo, el indicador acumula una baja del 16,3%.
Sin embargo, si se toma como referencia el mínimo de enero de 2024 —tras las primeras medidas de gobierno—, cuando había descendido a 35,6 puntos, el índice muestra una recuperación del 11,3%.