La presencia de pumas en la Puna jujeña volvió a encender la alarma entre vecinos y ganaderos de localidades como Abra Pampa y Susques, donde en los últimos días se difundieron imágenes de varios ejemplares caminando en medio de los cerros y en cercanías de zonas de pastoreo.
Pumas en la Puna jujeña andan en grupo y se acercan cada vez más
En la Puna jujeña crece la preocupación por la presencia cada vez más frecuente de pumas cerca del ganado en zonas como Abra Pampa y Susques.
Aunque muchas veces en el lenguaje cotidiano se habla de una “manada de pumas”, lo cierto es que se trata más bien de un grupo de animales, algo que no suele ser habitual en una especie caracterizada por sus hábitos solitarios. Justamente por eso, lo que se observa en la región llama todavía más la atención y suma preocupación entre quienes viven del ganado.
Pumas en la puna: "cada vez más cerca del ganado"
Elbio Llampa, periodista de la zona, explicó que los lugareños están acostumbrados a ver pumas, pero que en el último tiempo la frecuencia de esos avistamientos aumentó.
“Los lugareños los ven frecuentemente, sobre todo porque estos felinos se mueven en cercanías del ganado”, relató. Pero además remarcó un cambio que inquieta a las familias de la Puna:
En las imágenes registradas cerca de Las Salinas, en el departamento Susques, se observa a por lo menos cuatro ejemplares desplazándose juntos, una escena que rápidamente generó repercusión en la zona.
Los más perjudicados son los ganaderos
Quienes más sienten esta situación son las familias ganaderas, que deben enfrentar pérdidas económicas y también una preocupación constante por el cuidado de sus animales.
Roberto, un joven de familia ganadera de la Puna, describió con claridad lo que viven a diario. “Las ovejas son las que más pérdidas dan, cuesta mucho porque son las más atacadas”, contó.
En su testimonio no solo aparece el daño económico, sino también el miedo. Según relató, hubo momentos en los que la presencia de estos felinos puso en riesgo incluso a miembros de su familia, en medio de jornadas de pastoreo y tareas rurales.
"Antes estaban en los cerros, ahora bajan más"
Uno de los cambios más repetidos por los pobladores tiene que ver con el territorio que ocupan estos animales. Antes, dicen, los pumas eran vistos sobre todo en sectores altos y alejados.
Y ese descenso ya no parece excepcional. “Ahora es común verlos, y no están solos. Ahora son familias. Los ganaderos hablan de que se han multiplicado en el último tiempo”, describió Llampa.
La explicación que circula entre los pobladores es simple y concreta: “Ellos bajan, porque aprendieron que pueden encontrar un animal solo y desprotegido”.
Una convivencia cada vez más tensa
En este contexto, muchas familias salen a pastar con perros para intentar proteger a las llamas y ovejas. “La mayoría de los lugareños salen a pastar sus animales con perros para poder defenderse y proteger al ganado”, explican.
Detrás de esa postal hay una discusión más profunda: si son los pumas los que están invadiendo nuevos espacios o si, en realidad, es el avance humano el que fue corriendo los límites de su hábitat natural.
Mientras tanto, en la Puna la preocupación crece. Porque el problema ya no se limita a un avistamiento aislado, sino a una presencia cada vez más habitual de estos felinos en zonas donde la ganadería es parte central de la vida cotidiana.