No todos los juguetes son seguros para nuestras mascotas, y algunos pueden representar riesgos serios para su salud. A continuación, te detallo qué tipos de juguetes no deberías darle a tu perro para jugar:
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Qué juguetes no hay que darle a las mascotas porque pueden ser peligros según la inteligencia artificial
Las mascotas suelen ser amantes de los juguetes, pero no todos son aptos para ellos ya que pueden ser peligrosos. La inteligencia artificial indica cuáles.
Juguetes demasiado pequeños
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Peligro: Pueden ser tragados fácilmente y causar asfixia o una obstrucción intestinal.
Ejemplo: Pelotitas de tenis mini, juguetes de gatos, piezas de plástico sueltas.
Juguetes con partes desprendibles
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Peligro: Ojos plásticos, botones, cascabeles u otros adornos pueden ser ingeridos.
Ejemplo: Muñecos con costuras débiles o mal pegados.
Juguetes de cuerda sueltos o viejos
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Peligro: Si el perro los deshilacha, puede tragarse los hilos, lo que puede provocar obstrucciones intestinales muy graves.
Importante: Evitar que los mastiquen sin supervisión.
Huesos cocidos o de plástico frágil
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Peligro: Se astillan fácilmente y pueden dañar el tracto digestivo.
Ejemplo: Huesos de pollo cocidos o juguetes duros que se quiebran.
Pelotas de tenis estándar
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Peligro: El fieltro puede desgastar el esmalte dental y, si se rompen, pueden ser tragadas en partes.
Alternativa: Pelotas especiales para perros, más resistentes y seguras.
Juguetes con líquidos o geles desconocidos
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Peligro: Si el perro los rompe, puede ingerir sustancias tóxicas.
Ejemplo: Juguetes “fríos” para dentición con gel no apto para consumo canino.
Juguetes chirriantes inseguros
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Peligro: Algunos perros se obsesionan con quitar el sonido y pueden tragarse el mecanismo interior.
Consejo: Elegir juguetes con chirriadores bien protegidos o jugar siempre bajo supervisión.
Recomendaciones generales para elegir juguetes seguros:
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Que sean del tamaño adecuado para tu perro.
De materiales resistentes y no tóxicos.
Especialmente diseñados para perros.
Revisar frecuentemente su estado: si están rotos o gastados, deben reemplazarse.