Divididos ofreció una presentación contundente en Tandil el 17 de abril, haciendo retumbar las sierras que rodean la ciudad. Sin embargo, lo más comentado de la noche que vivieron miles de fanáticos en el Anfiteatro Martín Fierro no fue el show en sí, sino la aparición de Agustín, un nene de 10 años que subió al escenario y cantó junto a Ricardo Mollo.
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Quién es Agustín, el nene que se subió al escenario de Divididos y emocionó a Ricardo Mollo
Durante el show de la banda en una ciudad serrana, el niño de 10 años cantó “La rubia tarada” y se volvió viral; luego contó cómo vivió una noche inolvidable.
Al día siguiente, comenzaron a difundirse en redes sociales numerosos videos y fotos del momento, y la imagen del pequeño cantante rápidamente se volvió viral en todo el país.
La viralización del momento y el impacto en redes
En conversación con colegas de La Nación, Ana Montoya y su hijo contaron cómo vivieron aquel instante y qué impacto les generó la repercusión nacional tras interpretar el tema de Sumo “La rubia tarada”.
“Esto no lo esperaba. El año pasado en mayo vino La Vela Puerca a Tandil y Agustín también se subió a cantar con ellos el tema entero. Estoy acostumbrada a que él se suba a cantar con otras bandas de Tandil, pero no me esperaba que fuera tan viral, con mensajes de todos lados”, relató la madre, visiblemente conmovida.
En los videos difundidos se lo ve a Agustín moverse con total naturalidad sobre el escenario mientras entona las primeras estrofas del tema y luego afronta el estribillo con soltura. Detrás, la banda acompaña la interpretación, mientras Ricardo Mollo observa sorprendido por la seguridad y el despliegue del niño.
El vínculo de Agustín con el rock local
Al finalizar la presentación, el cantante de Divididos lo abraza y reflexiona: “Estas son las cosas que son posibles por estar juntos, que aparezca un ser con una energía tremenda y nos genere esta alegría. Esto las pantallas no lo pueden provocar, y mucho menos la inteligencia artificial”.
El niño ya es una figura conocida dentro del ambiente rockero de Tandil. Cuando tenía apenas dos años, integrantes de la banda La Bigornia vieron un video suyo en el que interpretaba “Fuck you”, de Sumo, y a partir de allí lo invitaron a subirse al escenario con autorización de su madre. Desde entonces, el grupo local le ha dado siempre un espacio para que pueda mostrar su talento frente al público.
Su madre, Ana, relató que fue ella quien le transmitió a su hijo la pasión por el rock, y en particular el fanatismo por Sumo. Cuando se confirmó la presentación de Divididos en la ciudad, los abuelos de Agustín decidieron obsequiarle las entradas sin dudarlo, sobre todo teniendo en cuenta que el niño cumplirá 11 años el próximo 26 de abril.
¿De qué manera llegó Agustín hasta Ricardo Mollo?
Ana Montoya explicó: “Yo le dije que tenía que correr hasta las vallas, pasar por la seguridad y capaz que lo agarraban, pero no le iban a hacer nada malo. No lo quise asustar. Entonces él se fue corriendo hasta donde estaba Ricardo, le hizo señas y Ricardo le dijo que sí y subió. Estaba recontra contento. Cuando subió al escenario, lo tomó como algo muy natural. Él no lo vio como algo imposible; lo daba por hecho que iba a poder porque ya le pasa siempre acá”.
La mirada de la familia, el apoyo y el futuro musical del nene
Por su parte, Agustín expresó a este medio: “Me esperaba que pasara. Tenía las ganas de cantar, pero no sabía si iba a poder llegar. Fue muy emocionante. Cuando empecé a cantar con ellos, fue una cosa de locos”.
El niño estudia guitarra y concurre al Conservatorio Isaías Orbe de Tandil, donde continúa su formación musical de manera más formal. En la ciudad ya era conocido por su carisma y presencia, y tras este episodio su nombre se difundió a nivel nacional. “Sus amigos le mandan felicitaciones, los compañeros de escuela están muy contentos. Tengo el teléfono estallado”, contó Ana entre alegría y orgullo.
Ella siempre alentó a Agustín a dedicarse a aquello que realmente lo hace feliz. Por eso, con mucho esfuerzo y aun cuando tuvieron que resignar espacio en su casa, transformó el comedor en una especie de escenario e instaló allí un micrófono. De esa manera, el joven cuenta ahora con un lugar fijo para ensayar todos los días.
A raíz del fuerte impacto que generó en redes sociales, Ana expresó su pesar por los comentarios negativos que recibió sobre la apariencia de su hijo, especialmente por su pelo largo y por quienes cuestionan que, a su edad, suba a un escenario a cantar rock.
“Traté de no leerle todas las barbaridades que le decían. Termina siendo más la gente grande con sus prejuicios. En la escuela le va muy bien, es muy responsable. En todos lados lo reciben con los brazos abiertos y yo lo voy a apoyar siempre en lo que a él le guste”, afirmó su madre.
Agustín, por su parte, se sintió completamente cómodo en esa experiencia. Cantó junto a una de sus bandas favoritas y volvió a poner a Tandil en el foco a nivel nacional. Su entusiasmo por dedicarse a lo que ama lo impulsa cada día hacia su objetivo: convertirse en cantante de rock y formar su propia banda, según contó él mismo a colegas de La Nación.