La mermelada se mantiene como un elemento esencial en los desayunos de numerosos hogares españoles. Este dulce conservado puede elaborarse con prácticamente cualquier fruta imaginable, desde los tradicionales como la fresa o el albaricoque, hasta alternativas más variadas como frutos del bosque, naranja o higos. Agenda esta receta para tu cocina.
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Receta fácil: eleva tus meriendas con esta mermelada sana a base de semillas de chía
Brindan una consistencia ligeramente viscosa y, al mismo tiempo, estas semillas contribuyen con fibra adicional y ácidos grasos omega-3.
Cabe destacar que las versiones industriales de estas conservas suelen incluir excesos de azúcar o, en su defecto, edulcorantes artificiales, lo que las convierte en opciones menos recomendables para el consumo habitual.
Una opción frente a las mermeladas comerciales es elaborarlas en casa siguiendo la receta clásica, que combina fruta fresca con azúcar. Este ingrediente no solo aporta dulzor, sino que también funciona como conservante natural, permitiendo que las preparaciones se mantengan en buen estado durante varias semanas.
Para quienes prefieren evitar totalmente los endulzantes, existe la alternativa de realizar una mermelada de frutas con semillas de chía, una versión fácil de preparar y nutritiva.
Además de su valor nutricional, recurrimos a las semillas de chía porque actúan como espesante natural, gelificando la mezcla de manera orgánica. Esto nos permite obtener mermeladas caseras deliciosas en menos de 20 minutos, sin recurrir a pectinas ni gelificantes artificiales. Una vez que se enfría, esta preparación se puede incorporar a una gran variedad de recetas.
Cómo hacer mermelada con chía
Elaborar mermelada usando chía es muy simple: basta con triturar la fruta escogida, calentarla con cuidado y añadir las semillas, que darán cuerpo y consistencia a la mezcla de forma natural. El resultado es una mermelada con textura rústica, apariencia brillante y intenso sabor a fruta fresca, lista para disfrutar en cuestión de minutos.
Tiempo de preparación
- Preparación: 10 minutos.
- Cocción: 10 minutos.
- Reposo: 30 minutos.
- Tiempo total aproximado: 50 minutos.
Ingredientes
- 250 g de fresas frescas o congeladas (puedes usar frambuesas, arándanos u otra fruta similar).
- 2 cucharadas de zumo de limón.
- 3 cucharadas de semillas de chía.
- Endulzante al gusto (opcional): miel, sirope de arce, estevia...
Cómo hacer mermelada con chía, paso a paso
- Limpia bien la fruta y córtala en pedazos pequeños.
- Coloca la fruta en una cacerola y caliéntala a fuego medio durante unos cinco minutos, removiendo de vez en cuando hasta que empiece a liberar su jugo.
- Incorpora el jugo de limón y, con un tenedor, aplasta la fruta hasta conseguir la consistencia que más te guste, dejando la mezcla más o menos triturada según tu preferencia.
- Cocina la mezcla otros cinco minutos a fuego suave, permitiendo que la fruta se ablande por completo.
- Retira la cacerola del fuego y añade las semillas de chía, revolviendo bien para que se integren uniformemente.
- Si deseas darle un toque dulce, incorpora el endulzante en este momento y mezcla hasta que se distribuya.
- Deja que la preparación repose al menos 30 minutos, tiempo necesario para que las semillas absorban líquido y espesen la mermelada de manera natural.
- Transfiere la mermelada a un envase de vidrio con tapa hermética y espera a que se enfríe totalmente antes de colocarla en el refrigerador.
- Disfrútala fría sobre tostadas, yogur, avena o como acompañamiento de postres.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
La versión clásica de esta preparación produce alrededor de un frasco pequeño de 250 a 300 gramos, cantidad suficiente para cubrir las necesidades de desayunos o meriendas de cuatro personas durante varios días.
¿Cuál es la duración óptima de conservación?
La mermelada de chía puede mantenerse en el refrigerador dentro de un envase de vidrio cerrado hasta una semana. Al no incluir conservantes ni altos niveles de azúcar, conviene elaborar lotes reducidos y consumirlos dentro de ese período para garantizar frescura y sabor.