El doctor Luis García dejó grandes enseñanzas en la población jujeña porque fue un ejemplo de vocación y solidaridad en momentos difíciles ya que, pese a ser de la población de riesgo y estar en condición de jubilación, nunca abandonó la primera línea de batalla contra el Covid-19 y no dejó de salvar las vidas de sus pacientes por un instante, hasta que se infectó y ayer falleció en el hospital Pablo Soria.
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Salvó la vida de muchos pacientes, hasta que se infectó y falleció
Sus amigos, pacientes, colegas y familiares lo recuerdan con mucho amor porque su nobleza y lealtad a su pasión, que fue la medicina durante más de 30 años, lo hizo irse como un grande, como un verdadero héroe.
“Es muy difícil hablar de él como alguien que se fue, pero nos dejó tantas enseñanzas que lo vamos a recordar por siempre. El doctor fue mi padre, mi amigo y mi colega, tenía 65 años y venía retrasando su jubilación porque no se imaginaba su vida sin el hospital Pablo Soria’, sin sus pacientes", son las palabras de su hija Florencia con mucha angustia pero orgullosa de su padre.
Entregó más de 30 años de servicio, estaba de licencia pero optó por volver al hospital cuando se declaró la pandemia. Por eso y por ser paciente de riesgo podía quedarse en su casa tranquilamente, “pero nunca quiso abandonar a sus pacientes y colegas, sabía los riesgos que corría pero su vocación era más grande. Siempre estuvo ayudando al prójimo, fue muchos años el jefe de servicio y siempre inculcó valores a sus colegas y valores, como lo hizo conmigo”, comentó.
Siguió diciendo: “El dolor que sentimos es inmenso, es una gran pérdida, pero como hijos estamos orgullosos por todo lo que nos dejó. Es un maestro con todas las letras, nosotros vamos a seguir sus pasos. Nos enseñó a elegir cada decisión con amor, recuerdo una frase que siempre me dijo esto es resistencia, no velocidad".
Por su parte, Mariana Borja, colega y amiga del doctor mencionó que “en los últimos cuatro años estuve muy en contacto con el doctor, él trabajó allí hace unos 30 años. Desde que lo conocí, siempre fue una persona muy dócil, buena y trabajadora. Era estricto y riguroso en cuanto al estudio, siempre se estuvo formando y enseñando a los residentes”.
“Él siempre tenía mucha predisposición, estaba con residentes y nunca dejó de colaborar. Hasta cuando tuve problemas familiares no me dejaba sola y me contenía. En broma le decíamos que era el abuelo de la residencia porque estaba ahí siempre escuchando, era más que un colega”, añadió.
Por último afirmó que “sus guardias eran los jueves en el hospital, y decidió irse un jueves. Fue mi paciente cuando se infectó de Covid y empezó a desmejorar. Hace dos años entregamos de forma simbólica los premios ‘García de Oro’, en homenaje a él para residentes que fueron destacados durante el año. Él era el premio máximo, lo queríamos mucho, lo vamos a extrañar un montón, siempre tenía la palabra justa, era nuestro abuelo, nuestro papá”, sostuvo.
Sus hijos invitan a participar del cortejo fúnebre del doctor Luis Marcelino García hoy desde las 11:30 en la morgue del hospital Pablo Soria.