Compartir el día a día con mascotas representa, para muchos, una inagotable fuente de cariño, consuelo y felicidad para las personas. Desde un perro que nos recibe con alboroto cada vez que cruzamos la puerta, hasta un gato que se acurruca sobre nuestras piernas en instantes de calma, la compañía de un animal hace más especial la rutina.
- Todo Jujuy >
- Mundo >
Según los expertos, ¿Las mascotas hacen más felices a las personas?
Una investigación analizó el efecto de tener mascotas y descubrió que su impacto emocional es similar al de recibir un considerable aumento salarial.
Sin embargo, más allá del vínculo afectivo, numerosos estudios recientes demuestran que la presencia de una mascota aporta beneficios reales en distintos aspectos de la vida: desde mejoras en la salud corporal hasta impactos favorables en la mente y las relaciones sociales. Lejos de ocupar un rol meramente afectivo dentro del hogar, los animales se han transformado en auténticos compañeros para alcanzar una mayor calidad de vida.
Una investigación reciente, publicada en la revista Social Indicators Research, indica que vivir con ellos —en especial con perros o gatos— podría representar un aporte al bienestar tan significativo que su valor se estimaría en más de 80.000 euros al año.
El amor de las mascotas, un camino hacia una vida más feliz
La investigación fue llevada a cabo por Michael W. Gmeiner, de la London School of Economics, y Adelina Gschwandtner, de la Universidad de Kent, quienes se propusieron evaluar de manera detallada el impacto que tiene compartir la vida con una mascota. Utilizando información recopilada del Estudio Longitudinal de Hogares del Reino Unido (UKHLS), que abarcó una muestra de 2.617 personas, los investigadores consiguieron poner en cifras los aportes positivos que generan los animales domésticos en términos de salud física, vínculos sociales y bienestar emocional.
Uno de los principales interrogantes que intentaban despejar era si las personas que viven con animales ya tienden a ser más felices por naturaleza, o si es precisamente el hecho de compartir su día a día con una mascota lo que incrementa su sensación de bienestar. “Nos propusimos determinar cuánto contribuyen a la satisfacción vital”, explicó Gschwandtner. Para resolver este dilema, aplicaron una metodología estadística, conocida como "variables instrumentales”, a partir de una métrica llamada “Totoro”.
Gracias a este método, lograron identificar de forma precisa el impacto directo de compartir la vida con un animal, minimizando la influencia de variables externas como el estado físico general o el poder adquisitivo. “Este instrumento predice la tenencia de mascotas significativamente y aborda problemas de causalidad inversa”, explicaron los autores del estudio.
Las mascotas elevan el nivel de satisfacción personal
Los hallazgos fueron contundentes: quienes conviven con animales muestran un nivel de satisfacción personal notablemente superior al de quienes no los tienen. En una escala del 1 al 7 —donde 1 representa una baja satisfacción y 7 indica un alto grado de conformidad con la vida—, los tutores de mascotas obtuvieron entre 3 y 4 puntos más que aquellos que no comparten su hogar con un animal.
Este aumento en la "escala de felicidad" es tan relevante que podría compararse con el efecto emocional que experimentaría alguien si viera un incremento considerable en su salario o en sus ganancias anuales. Es decir, tener una mascota, en términos de bienestar, tiene un impacto tan positivo como si se obtuviera una gran mejora económica, equivalente a recibir unas 70,000 libras (alrededor de 80.360 euros) por año.
Además, el estudio también reveló que no todos los tipos de animales producen el mismo nivel de influencia. Los perros, por ser especialmente afectuosos y sociables, tienden a generar un mayor efecto en el bienestar de sus dueños. Por ejemplo, su constante necesidad de atención, ejercicio y juego puede fortalecer el lazo emocional, haciendo que las personas se sientan más respaldadas y acompañadas en su día a día.
Por otro lado, los felinos tienden a establecer relaciones más autónomas, lo que lleva a quienes los eligen a ser personas más reflexivas y sensibles. En contraste, quienes prefieren los perros suelen ser individuos extrovertidos, sociables y activos en sus interacciones con los demás.
Más allá de los efectos emocionales, esta conexión también ofrece ventajas verificables para la salud física y mental: ayuda a bajar la presión arterial, reduce el estrés y eleva el ánimo. Actividades diarias como acariciar a una mascota o pasar tiempo a su lado tienen un impacto positivo en el bienestar general.
A lo largo de la crisis sanitaria por COVID-19, numerosas personas decidieron incorporar mascotas a sus hogares como una manera de sobrellevar la soledad. Los datos obtenidos demostraron que esta decisión ayudó a disminuir la ansiedad, la melancolía y el aislamiento social.
Los hallazgos de esta investigación refuerzan una creencia ampliamente compartida: los animales tienen un impacto positivo en la vida de quienes los cuidan. “Las mascotas no solo brindan beneficios emocionales y físicos, sino que también contribuyen a la satisfacción de manera cuantificable y significativa”, concluyeron los autores.