ver más
22 de agosto de 2016 - 00:00

Ciudad Cultural: ¿nos cuesta acostumbrarnos al cambio?

Es un lugar que desde hace varios meses viene generando diferentes opiniones en los jujeños, sobre todo en aquellos vecinos que viven cerca del predio. Igualmente quisimos escuchar todas las voces sobre el tema.

Desde hace meses la Ciudad Cultural se convirtió en el centro de todas las miradas, algunas desde un punto de vista positivo y otras no tanto. En un recorrido durante varios días pudimos dialogar con el presidente del Centro Vecinal, con algunos vecinos del B° Alto Padilla y de otros sectores de la ciudad, y por último con representantes de la secretaría de Relaciones con la Comunidad.

Para comenzar, escucharemos la voz de Juan Álvarez García, presidente del Centro Vecinal ya que es como la “voz oficial” de los vecinos de Alto Padilla.

Él comenzó diciendo que, a raíz de estos últimos eventos, “el balance no es negativo en cuanto a lo que se vino trabajando y avanzando en las negociaciones con el gobierno y el municipio, pero no resulta positivo en lo que se refiere a los problemas que acarrea la Ciudad Cultural”. Explicó que “hay una incidencia muy grande en los eventos en las calles adyacentes, como por ejemplo la Curupaytí”. A raíz de esto se generó la indignación de los vecinos que viven sobre esa calle. Y agregó que se ven limitados para darles soluciones a los vecinos porque, por el momento no pueden hacer otra cosa.

Desde su punto de vista, la “pata floja” está en el tránsito por que dejan sin control las calles aledañas por lo cual se ocasiona un desborde muy importante e incide en la tranquilidad de los vecinos.

Entre las principales quejas de la gente está la orina en las veredas, “a pesar de que trasciende lo cultural, tiene que tener algún tipo de control. La persona que no usa los baños públicos, tiene que ser sancionada”, aseveró Álvarez García.

En cuanto a la situación de la FNE, sostiene y coincide con todos los operadores de la Ciudad Cultural y las distintas áreas que tuvieron sus eventos, “de que todas estas fiestas fueron pruebas pilotos en esta convocatoria masiva como lo es la fiesta”.

“Nos mantenemos expectantes con algo de esperanza porque hay buena predisposición con la gente del Ente, nos recibieron y nos pusieron al corriente de cómo viene la organización. Si bien nos aclararon que esta todo sujeto a modificación, valoramos su postura para con nosotros”.

La opinión de los vecinos

Otra de las voces que no podían faltar, es la de los propios vecinos del barrio, que son quienes están y viven el día a día de lo que sucede en este predio.

Una de ellas, que vive justamente sobre la calle Curupaytí, nos expresó que todos los vecinos tuvieron que pasar por un proceso, según ella, “penoso” de adaptación, desde el momento en el que se hizo el desmonte para hacer las calles para ingresar al predio.

“Tuvimos contaminación ambiental, empezando por la circulación de las maquinarias por el barrio,  no se respetaban velocidades ni horarios. Entendemos que el progreso trae incomodidades hasta que uno se adapta y ve los beneficios, pero tenemos cuestiones que dar a conocer”.

La queja común de todos los vecinos inició con el primer evento que fue el desfile por el 19 de abril, ya que hubo problemas con los caballos porque no tenían un lugar fijo para dejarlos antes y después de terminar el desfile. ”Este espacio fue deteriorado, los pocos árboles fueron colocados por los vecinos, la empresa nos prometió una forestación con 2.500 especies autóctonas, y en nuestra cuadra no han puesto ni uno solo”.

También la queja común es con relación a los ruidos molestos, ya que, según ella, podrían "bajar un poco el volumen pasado ciertpo horario. Es más que nada por un respeto hacia el vecino”.

Vecinos de la zona en la avenida Córdoba, quienes años anteriores tenían el desarrollo de la fiesta en sus puertas, sostienen que el cambio era necesario. “El parque San Martín estaba súper poblado de gente, ya no se podía circular y representaba un peligro andar por la zona”.

La voz oficial  

Por último, fuimos a buscar la palabra del Coordinador de Relaciones con la Comunidad, Adriano Morone, ya que es otra de las áreas que está interviniendo entre los vecinos y las autoridades del gobierno y municipio capitalino. 

“Es una situación nueva para los vecinos de Alto Padilla, ya que anteriormente era muy poco común la concurrencia masiva de personas en la zona”.  

Dijo que hace meses que se mantienen en contacto con los vecinos, “durante la semana pasada hablamos de distintos temas en lo referente a los perjuicios que les causa. Entre los principales puntos que se tocaron, está en cómo deben ser los operativos en la zona. “Estos antecedentes deben servir como una prueba piloto, tanto para los vecinos como para el gobierno”.

Al igual que comentamos con anterioridad, el principal problema se les genera a los que viven sobre la Curupaytí, ya que según le contaron, se arman tipo “afters”. “En la organización se está trabajando con la Secretaria de Seguridad Vial, tránsito del municipio y tenemos entendido que ha estado bastante organización el tema”.

Por último Morone dijo que es importante que se solucione todo mediante el diálogo, “ellos están conformes por cómo fueron recibidos por las autoridades del gobierno. Todos queremos llegar de la mejor manera a la FNE porque es de todos y para todos. Seguro que con el pasar del tiempo, mejorará la organización de la misma”.

Como se puede visibilizar, es natural que haya puntos de vista diferentes, pero es importante tener en cuenta la “empatía”, es decir hay que ponerse en el lugar del otro. Es por ello que quisimos mostrar las diferentes aristas sobre el mismo tema, para poder crear una visión amplia que permita realizar un análisis global. 

Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.
Seguí leyendo

Lo destacado

EN VIVO