Hoy puede correr hasta 120 kilómetros por semana y completar desafíos extremos, pero no siempre fue así. Hace algunos años, Pablo apenas podía sostener unos pocos kilómetros sin agotarse. El cambio no fue inmediato ni fácil: fue el resultado de años de esfuerzo, constancia y una decisión clara de cambiar su vida.
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Corre 120 km por semana y entrena aún sin ganas: su familia, el motor del runner jujeño que desafía la montaña
Entrena seis días por semana, se levanta de madrugada y asegura que la clave no es la motivación, sino la disciplina. El secreto de su éxito es su familia y la constancia.
Con el tiempo, pasó de dar sus primeros pasos en el running a completar distancias cada vez más exigentes, incluso llegando a correr hasta 85 kilómetros en una sola competencia.
La clave no es tener ganas: la disciplina de Pablo
Lejos de la idea romántica del deporte, Pablo lo resume de manera directa: no entrena porque tenga ganas. “Si me preguntás cuándo fue la última vez que tuve ganas de entrenar, no te podría decir”, reconoció en diálogo con TodoJujuy. Y ahí aparece uno de los mensajes más fuertes de su historia: “Se tiene que hacer, no importa las ganas, las condiciones o el tiempo”.
La disciplina, asegura, no solo atraviesa su vida deportiva, sino también su rol como padre. Para él, el ejemplo es central. “Yo no le puedo exigir a mi hijo que haga sus actividades cuando no tenga ganas, si yo no lo hago”, explicó.
Entre el trabajo, la familia y el cansancio
Como la mayoría de los runners, su vida no gira solo en torno al deporte. Trabaja, tiene familia y organiza su rutina para poder entrenar. Sus semanas incluyen entre 100 y 120 kilómetros de entrenamiento, con varios días dedicados a la montaña, donde encuentra su mayor desafío.
En ese camino exigente, el acompañamiento familiar es clave. Pablo destaca especialmente el rol de su pareja, quien lo apoya en cada paso del proceso. “Yo por suerte tengo a mi mujer que me acompaña muchísimo, va a todas mis competencias y siempre me está apoyando”, cuenta. Ese respaldo se vuelve fundamental en una rutina que demanda tiempo, esfuerzo y muchas renuncias.
Muchas veces, el esfuerzo implica resignar otras cosas: descanso, salidas o tiempo libre. “Llegás cansado, no tenés ganas, pero igual salís. Son muchas cosas a las que uno tiene que renunciar”, cuenta.
Uno de los momentos más exigentes no es la carrera, sino la preparación. En más de una ocasión, debe levantarse a las 4 o 5 de la mañana para entrenar durante horas antes de comenzar el resto del día. “Lo duro es cuando te levantás solo, mientras todos duermen, y te vas a la montaña”, explicó.
Aunque muchas veces le cuesta salir, hay algo que lo empuja a seguir. “Cuando termino de entrenar, la satisfacción y cómo me cambia el ánimo es muy notorio”, asegura.
De la montaña a la competencia
Su especialidad es el trail, el running de montaña, aunque también empezó a incursionar en carreras de calle. En una de sus últimas competencias logró ubicarse entre los primeros puestos, en una prueba con miles de participantes, consolidando su crecimiento deportivo.
Más allá de su historia personal, Pablo también destaca el crecimiento del running en la provincia. “Hoy todo es mucho más profesional, hay más información, entrenadores y chicos que empiezan desde más jóvenes”, explicó.
Ese crecimiento se refleja en la cantidad de corredores y en el nivel competitivo que va ganando Jujuy en este deporte.