Con el inicio del receso de verano, muchas familias enfrentan el mismo desafío de organizar el tiempo libre de los chicos sin que las pantallas ocupen todo el día. El tema vuelve a escena por estos días, cuando se cortan las rutinas escolares y aparecen el aburrimiento, el desorden de horarios y el uso excesivo de celulares, tablets o consolas de videojuegos.
- Todo Jujuy >
- Sociedad >
Menos pantallas en vacaciones: el verano como oportunidad para ordenar hábitos
Juego, rutinas y acuerdos, una psicopedagoga explicó por qué el verano es una oportunidad para ordenar hábitos sin rigidez.
En ese contexto, Melina Bella desde su rol de licenciada en psicopedagogía, compartió una serie de recomendaciones pensadas para acompañar a niños y niñas durante las vacaciones, sin caer en prohibiciones extremas ni en exigencias difíciles de sostener.
El juego como punto de partida
Una de las primeras claves es volver al juego. “Jugar un ratito a la pelota, inventar historias, compartir un juego de mesa”, señaló la especialista, y remarcó que no se trata de actividades complejas ni estructuradas.
El objetivo es sacar a los chicos de la rutina pasiva, proponer momentos compartidos y ofrecer alternativas al tiempo frente a la pantalla, aunque sea por lapsos cortos.
Cuidar la rutina, sobre todo el sueño
Durante las vacaciones, los horarios suelen correrse. Sin embargo, la psicopedagoga advirtió que el descanso es clave, especialmente pensando en el regreso a clases. “No hace falta ser estrictos, pero tratar de no desajustar todo”, explicó, y sugirió poner un límite razonable para ir a dormir, incluso en verano. Mantener cierto orden en el sueño evita que después “cueste horrores” retomar la rutina escolar.
Leer sin que sea una obligación
Otra recomendación apunta a estimular la lectura sin convertirla en tarea. No hace falta sentarse formalmente con un libro, puede ser leer carteles, palabras sueltas o señales del entorno también suma. “Cualquier cosa sirve: un cartel, una revista, algo que aparezca en el camino”, explicó, especialmente para chicos que están por empezar primer grado. La idea es desestructurar y asociar la lectura con situaciones cotidianas.
Pantallas: regular, no prohibir
El uso de pantallas fue uno de los temas centrales. La especialista fue clara: no se trata de prohibirlas, sino de regularlas.
“Un ratito a la mañana, un ratito a la tarde”, propuso, y habló de la importancia de establecer acuerdos previos con los chicos. Aun así, advirtió que el aburrimiento va a aparecer y que es parte del proceso. También señaló que el verano puede ser un buen momento para que los adultos se involucren más: mirar qué juegan, preguntar, interesarse por ese mundo digital que durante el año suele pasar de largo.
Colonias y actividades: mejor si se consensúan
Sobre las colonias de vacaciones, planteó que no deberían vivirse solo como una obligación. Si bien muchas familias las eligen por cuestiones laborales, recomendó hablarlo con los chicos y, si es posible, acordar tiempos.
“Algunos la pasan muy bien y otros no tanto”, explicó, y sugirió alternativas como ir por quincenas o combinar actividades, siempre teniendo en cuenta la mirada de los niños.
Por último, destacó el rol de los adultos en el juego y en la vida cotidiana. “El año nos lleva puestos y no siempre miramos qué hacen, con quién juegan o qué consumen”, señaló. Las vacaciones, concluyó, pueden ser una oportunidad para estar más presentes, mediar y acompañar, sin culpas ni exigencias imposibles.