La vergüenza es uno de los mayores misterios del comportamiento humano. Ese momento en el que uno intenta esconderse o trata de desaparecer ante la mirada de los demás representa incomodidad, miedo, tensión, malestar. Tal sentimiento tiene una relación directa al sufrimiento y al padecimiento, pero también puede ser aprovechado para ocasiones futuras.
Consejos fundamentales para ignorar la opinión de los demás
En general, el sentimiento de vergüenza provoca que las personas se inhiban y no puedan reflejar su personalidad tal cual es. Nacen las conductas autoprohbitivas y la posibilidad de emprender aventuras o proyectos queda practicamente eliminada: el temor al famoso "qué dirán" se transforma en el freno de las aspiraciones personales.
De tal manera, el psicólogo Raj Raghunathan, especialista de la Universidad de Texas, publicó en la prestigiosa revista "Psychology Today" un informe específico sobre cómo sobreponerse al juicio de los demás sobre una acción propia. Es decir, cómo superar el temor a la opinión del otro.
"El sentirse avergonzado no es una experiencia placentera, pero también puede ser interpretada de manera positiva. Estudios demostraron que, tras un episodio así, la gente tiende a corregir esos errores y gana consideración. Sin embargo, cuando la preocupación es extrema y carcome la culpa, esas personas tienden a inhibirse y perder espontaneidad.
Para el especialista, es tan importante saber correrse del centro de la escena, tener un sentimiento de condescendencia con los demás como aprender a gestionar la atención que generan las acciones propias en el otro.