Al comienzo de la jornada, los responsables de la organización Wifi4Lifeentregan al vagabundo un router y una batería de recarga de móviles, que lleva en el bolsillo de su chaqueta.
El “sin techo” que se convirtió en WiFi andante
El "hotspot andante" debe moverse luego por rincones turísticos o conocidos puntos de encuentro de Praga, siempre en un radio de acción de unos cien metros, pudiendo estar sentado en un banco, al resguardo de la entrada de metro o paseando.
La organización espera que este distintivo publicitario y la campaña de promoción en la prensa y redes sociales sea suficiente para aumentar la percepción ciudadana de la iniciativa. El problema de fondo, para algunos, es la forma de pagar a los vagabundos por este servicio.
Por ahora, los planes de Wifi4Life es remunerar en especie, es decirasumiendo sus gastos de comida, alojamiento, ropa e higiene, junto con un poco de dinero suelto, algo que la entidad valora mensualmente en un total de 400 euros (434 dólares). Wifi4Life, sin embargo, considera que si los contratara, el proyecto se encarecería hasta el doble, debido a la elevada presión fiscal, que llega hasta el 50 por ciento, afirmó Bolecek.
El primer, y hasta el momento el único, sintecho del proyecto piloto esKamil Krtil, de 56 años, que muestra satisfacción por este trabajo, que compagina con el de vender flores en la calle. Si bien el número de sintecho asciende en Praga a unas 6.000 personas, sólo unos pocos centenares parecen cumplir los requisitos para este programa, aseguran desde Wifi4Life.
El objetivo es que una persona que trabaje como "hotspot" andante esté preparada en cuestión de medio año para volver al mercado laboral formal.