Utilizar el celular mientras permanece conectado al cargador no implica, en circunstancias habituales, un riesgo inmediato para el usuario. Sin embargo, especialistas y fuentes estadounidenses advierten que esta práctica puede provocar un incremento de la temperatura del equipo y favorecer un deterioro más rápido de la batería.
¿Es peligroso usar el celular mientras carga? Qué dicen los expertos
Especialistas en tecnología explican qué factores pueden afectar al dispositivo durante la carga y qué hábitos recomiendan adoptar para evitar problemas.
Por este motivo, compañías tecnológicas y organismos especializados en seguridad aconsejan tener en cuenta determinados aspectos para reducir posibles inconvenientes y extender el rendimiento del dispositivo a largo plazo.
Riesgos asociados al uso del celular mientras se carga
La compañía Anker, reconocida internacionalmente por sus productos y tecnologías de carga, explica que el aumento de temperatura mientras un dispositivo se encuentra conectado a la corriente es una situación normal. Esto ocurre porque la transformación de la energía eléctrica en energía química dentro de la batería no alcanza una eficiencia total, por lo que parte de esa energía inevitablemente se disipa en forma de calor.
Sin embargo, realizar actividades exigentes con el celular durante la carga —como navegar por internet, reproducir videos o utilizar videojuegos— genera una mayor demanda sobre el procesador y el sistema energético del equipo. Como consecuencia, la temperatura del teléfono puede elevarse hasta superar los valores considerados aconsejables.
Según los datos difundidos por la compañía, que el equipo registre una suba moderada de temperatura durante el proceso de carga es algo habitual. Sin embargo, cuando el calor alcanza niveles elevados puede convertirse en un indicio de que existe un problema técnico que requiere atención. A su vez, apoyar el celular sobre materiales que dificultan la circulación del aire o mantenerlo dentro de carcasas demasiado gruesas puede favorecer la concentración de calor, debido a que reduce la capacidad de ventilación y obstaculiza la eliminación de la temperatura acumulada.
La Consumer Product Safety Commission de Estados Unidos y la European Union Agency for Cybersecurity advierten en la misma línea que ciertos factores, como la exposición a temperaturas elevadas, la utilización de accesorios de carga no confiables o el empleo de cables dañados, pueden favorecer la aparición de inconvenientes técnicos, desde desperfectos en el equipo y cortocircuitos hasta situaciones más graves como incendios.
Por este motivo, ambos organismos aconsejan recurrir únicamente a cargadores homologados o certificados y evitar manipular el teléfono mientras se realizan procesos de carga rápida o cuando el dispositivo se encuentra en lugares con altas temperaturas. Además, recomiendan prestar atención a cualquier señal de sobrecalentamiento, ya que puede afectar el rendimiento del equipo, reducir la vida útil de la batería y aumentar los riesgos asociados al uso prolongado del dispositivo.
Cómo reducir riesgos y extender la vida útil del dispositivo
Consejos prácticos de organismos y expertos:
Los especialistas de Anker y la Consumer Product Safety Commission sugieren:
- Reducir el uso del celular para actividades que demanden muchos recursos, como videojuegos, reproducción de contenido en línea o videollamadas, mientras el equipo permanece conectado a la corriente.
- Evitar dejar el teléfono cargando sobre camas, almohadones u otros materiales blandos que puedan dificultar la ventilación y favorecer la acumulación de temperatura.
- Quitar las carcasas o fundas de gran grosor durante la carga para facilitar la circulación del aire y mejorar la liberación del calor generado.
- Apoyar el celular sobre superficies firmes, despejadas y con buena ventilación mientras se encuentra conectado al cargador, para favorecer el control de la temperatura.
- Finalizar o cerrar aquellas aplicaciones en segundo plano que continúen funcionando y que puedan consumir energía extra, exigir al sistema y provocar un aumento del calor del equipo.
- Emplear exclusivamente accesorios de carga originales o aquellos que cuenten con la certificación y aprobación del fabricante del dispositivo.
La European Union Agency for Cybersecurity aconseja mantener al día tanto el sistema operativo como las aplicaciones instaladas, debido a que las compañías suelen incluir en esas actualizaciones optimizaciones destinadas a mejorar el control de temperatura y el rendimiento energético del dispositivo. Asimismo, recomienda consultar periódicamente la salud de la batería desde las opciones de configuración del teléfono para identificar posibles señales de desgaste o pérdida de capacidad.
Respecto de dejar el celular cargando durante la noche, los especialistas señalan que es fundamental mantener el equipo en un espacio con correcta circulación de aire y evitar colocarlo debajo de prendas, almohadas u otros elementos que puedan impedir la liberación del calor acumulado. En caso de que el dispositivo emita alertas relacionadas con la temperatura o presente un calentamiento excesivo al tocarlo, se aconseja interrumpir la carga inmediatamente y esperar a que recupere una temperatura normal antes de continuar utilizándolo.
La Consumer Product Safety Commission advierte que someter de manera frecuente a un dispositivo a temperaturas elevadas puede acelerar los procesos de deterioro químico dentro de las celdas de ion-litio, provocando una disminución progresiva tanto de su rendimiento como del tiempo de funcionamiento útil de la batería. En esa misma línea, la compañía Anker sintetiza la situación en sus comunicaciones más recientes: “Un teléfono cálido durante la carga no es motivo de alarma, pero uno caliente es señal de que algo no está bien”.
Consideraciones sobre la seguridad y la salud
Aunque en los últimos tiempos circularon algunas versiones que plantean que los teléfonos podrían generar niveles altos de radiación electromagnética mientras permanecen conectados al cargador, hasta el momento no hay evidencia científica respaldada por organismos de Estados Unidos o la Unión Europea que confirme la existencia de efectos perjudiciales directos para la salud cuando el equipo se utiliza durante la carga en situaciones habituales.
Las principales recomendaciones de seguridad apuntan, en cambio, a prevenir problemas asociados con el exceso de temperatura, la utilización de accesorios de carga sin certificación y el uso de equipos que cuentan con baterías deterioradas o con varios años de funcionamiento. Los organismos especializados aconsejan cambiar la batería cuando se detectan señales como deformaciones o hinchazón, una reducción marcada de su autonomía o un calentamiento fuera de lo normal durante el uso.
Utilizar un teléfono móvil mientras permanece conectado a la corriente no representa un riesgo en condiciones habituales, siempre que se cumplan las indicaciones establecidas por los fabricantes y las entidades especializadas en seguridad. Para ello, resulta clave evitar tareas que demanden demasiado al equipo, mantener una correcta circulación de aire alrededor del dispositivo y emplear accesorios de carga aprobados y confiables.
Seguir estas pautas de seguridad permite reducir posibles inconvenientes y puede ser determinante para conservar una experiencia de carga adecuada, evitando fallas de funcionamiento o situaciones que puedan afectar la seguridad del dispositivo con el paso del tiempo.