"Ante la existencia de cuestionamientos, oposición y acciones judiciales iniciadas por Sergio Leonel Agüero del Castillo, conocido deportivamente como "El Kun" Aguero, sobre el uso del nombre de fantasía "El Kun", con el que he venido desempeñando esta actividad comercial desde el año 2009, y no estando en mi ánimo involucrarme en cuestiones judiciales, he decidido cambiar esa denominación por el actual "A mi noo"", indicó el contador Oscar Juárez, titular de la sandwicherías.
Guerra entre el “Kun” Agüero y una sandwichería en Tucuman
La reconocida sandwicherías "El Kun" ha dejado de existir con ese nombre gracias a Sergio Agüero, un jugador de fútbol que actualmente se encuentra en Inglaterra cobrando un sueldo de casi 15 millones de dólares al año. A pesar de esto el deportista parece estar muy pendiente de que nadie aproveche su imagen (ni apodo) para ganar dinero.
Mientras disfruta de un gran presente en el comienzo de una nueva temporada en el Manchester City (convirtió seis tantos en tres partidos oficiales), Sergio Agüero es protagonista de una inesperada disputa a miles de kilómetros de la ciudad inglesa, más precisamente en la provincia de Tucumán.
"El Kun" era una de las sandwicherías más famosas del Jardín de la República, emplazada en el centro de la ciudad de San Miguel, capital provincial, desde el mes de abril de 2009. Sin embargo, su dueño se vio obligado a cambiar el nombre y empezar de cero por expreso pedido del delantero de la Selección argentina.
¿Cómo es esto? Oscar Juárez, dueño del negocio que ahora pasó a llamarse "A mí nooo", denunció que recibió una citación a una mediación judicial para modificar la denominación del local, y tras no haber acuerdo se iniciaron acciones legales en su contra, en la causa carátulada AGUERO SERGIO LEONEL Y AGUERO ADRIANA VS JUAREZ OSCAR ARMANDO s/cese de uso no autorizado de Marca Expte. 1966/13 Juzgado Civil y Comercial 1ra Nom. Tucuman.
"Esto no afectó en nada porque continuamos con los mismos productos y la misma calidad, pero es una actitud incomprensible", aseguraron desde el local. La realidad marca que, pese a estos inconvenientes, el local parece mantener firme su habitual clientela, aunque la sensación de impotencia por la actitud de una de las estrellas del fútbol mundial es casi inevitable.