Estás esperando en la consulta del médico y en lugar de leer esas revistas de decoración tan aburridas, te dedicas a repasar las últimas conversaciones de WhatsApp. ¿De verdad me dijo eso? ¿Cómo me lo dijo exactamente? Tampoco puedes evitar ver Facebook, para comprobar las últimas noticias que pusieron tus contactos.
Las nuevas enfermedades que provocan las redes sociales
Otra adicción es, consultarlo todo a Google. Desde la edad de un actor de cine, a la cantidad de harina del pastel de manzana o a una fecha histórica. Puede que te parezcan conductas normales, pero lo cierto es que son unas recién llegadas. Tan recientes como las nuevas enfermedades que provocan Facebook, WhatsApp o Google ¿Tienes alguno de estos síntomas?
Apnea del WhatsApp
Se trata de una patología que se está dando cada vez más seguido ya que no hay smartphone que no la tenga instalada y no hay usuario que no la consulte varias veces al día.
Los médicos ya han empezado a recibir consultas de pacientes que se quejan de dolor en la muñeca, en los dedos e incluso en el cuello. Para muchos médicos la causa es clara: uso excesivo de WhatsApp. En lo psicológico, también se habla de apnea del WhatsApp, un trastorno por el que los usuarios no pueden dejar de consultar los mensajes de esta aplicación de manera compulsiva.
Otros problemas derivados del abuso del WhatsApp son ansiedad (sobre todo cuando no pueden usar la aplicación porque se han dejado el móvil en casa o porque existe algún tipo de problema técnico), falta de concentración o incluso problemas de índole social con la familia (a menudo desatendida en las comidas o durante las salidas).
Depresión de Facebook
Otra patología que preocupa a los profesionales de la salud (y sobre todo de la salud mental) es la depresión de Facebook. Parece ser que podrían padecerla todos aquellos que pasan horas y más horas en Facebook viendo perfiles de otras personas y consultando momentos del pasado en los que fueron felices. El objetivo sería el de paliar la tristeza. También se ha alertado a padres y profesionales médicos del abuso que hacen niños y adolescentes de este tipo de redes. Tanto los más pequeños, que se encuentran en pleno proceso de desarrollo, como los mayores, verían en Facebook vidas felices y competirían con la cantidad de me gusta o reacciones por parte de sus respectivas comunidades de amigos. Esto podría generar una sensación distorsionada de la realidad, además de aislamiento, tristeza y depresión.