Los zapatos son mucho más que el calzado que usamos para caminar. Desde que el hombre es hombre, comenzó a vestirse, primero con un fin utilitario y de abrigo, hasta ir evolucionando en los diseños y encontrando la noción de elegancia, estilo y moda, alrededor del siglo XVI con la llegada de la Edad Moderna. De allí en más, los zapatos funcionaron, especialmente y casi exclusivamente para las mujeres, como accesorios que nos distinguían y nos permitían realzar una prenda. Poco a poco fuimos encontrando en ellos un objeto de deseo, y en casos extremos, una obsesión o fetiche, al punto de endeudarnos con tal de tener el par de nuestros sueños. Indudablemente algo debe ocurrir en nuestro cerebro que hace que esos pequeños accesorios nos provoquen ansiedad, alegría y una atracción irrefrenable.
Zapatos, esos objetos de deseo
Sin embargo, y a pesar de que los amamos, son pocas las mujeres que suelen lucir con elegancia los stilettos, por ejemplo, y aún más las que se desplazan con comodidad y gracia. ¡No es para todas, chicas! Las plataformas llegaron al rescate de las que nos gusta vernos estilizadas, pero no estamos dispuestas a renunciar a un caminar digno. Y las chatitas, son esas amigas incondicionales (como las de la infancia), que nos salvan en prácticamente cualquier ocasión. Dicho esto, te proponemos indagar en la siguiente consigna: Cómo elegir un buen zapato y no morir en el intento.
1. Comodidad
El uso prolongado de cierto tipo de zapato puede causarte daños y dolores en tus pies que es preferible evitar. Los zapatos extremadamente altos o las chatitas pueden generar molestias cuando se los usa en exceso. Por eso, es importante que tengas en cuenta la cantidad de tiempo que los vas a llevar puestos a la hora de elegirlos.
2. Un zapato según la ocasión
Algo muy importante que debemos tener en claro es el estilo que queremos lograr. Los zapatos con tacos altos, las plataformas, las chatitas, se asocian con distintos estilos que debemos reconocer. Según la ropa que llevemos puesta y la ocasión, debemos elegir. Por ejemplo, para ocasiones elegantes, los zapatos de taco alto pueden ayudar mucho, hacen que tu outfit e incluso tus movimientos y caminar sean más elegantes. En cambio, para ocasiones más informales o días más atareados, deberás tener en cuenta tu comodidad: unos zapatos bajos o sandalias planas (dependiendo de la época del año) te ayudarán a verte bien sin perder la comodidad y la firmeza.
3. Criterio mínimo de combinación
Zapatos, cinturón, cartera, accesorios… Desde siempre nos han enseñado diferentes formas de combinarlos. Cuando elijas tus zapatos, tené en cuenta el resto de los complementos que vas a usar. Pero ¡ojo! No te quedes únicamente con esta premisa porque entonces tu look puede volverse poco original. Tampoco exageres eligiendo sin tener en cuenta la textura, los colores y el estilo. Es importante mantener un equilibrio.
4. ¿Lisos o estampados?
Los zapatos que vamos a usar no deben ser necesariamente del mismo color de la ropa, pero sí es importante no elegir colores o estampados que compitan entre sí. Por ejemplo, si elegimos un outfit colorido y vistoso, nuestros zapatos deberían ser más bien simples, lisos y sin adornos. Tampoco deberíamos usar un solo color: remera, pantalón y zapatos azules nos vuelven aburridas y monocromáticas. Un look así puede cambiar por completo con unos zapatos de otro color (en combinación) más llamativo. Podemos también usar diferentes matices, es decir, el mismo color pero en diferentes tonos.
5. A tono con la estación
Para cada estación hay un tipo de zapato. En primavera y otoño se puede tener un poco más de flexibilidad, pero en invierno se recomiendan zapatos cerrados y de taco ancho. Este invierno se usarán las botas altas, y también botas con taco ancho. En verano se recomiendan zapatos abiertos, sandalias y chatitas.
6. Los tacos favorecen tu silueta
Usar tacos altos te permite hacer ver más largas tus piernas; si querés conseguir este efecto visual, podés hacerlo con polleras y vestidos largos, o pantalones entallados. Si tenés piernas cortas no deberías usar zapatos de taco con correa ya que tienden a acortar las piernas. Además, los tacos pueden usarse con ropa casual para agregarle un poco de estilo a la ropa de uso diario.
7. Los zapatos, las polleras y los vestidos
Si vamos a usar polleras o vestidos largos, por lo general se recomienda combinarlos con zapatos altos, ya que así evitaremos pisar la prenda. En cambio para vestidos y polleras cortas es mejor usar zapatos cerrados o botas cortas; igualmente, en verano, estas prendas pueden usarse con unas sandalias o zapatos (ya sea planas o con taco).
8. Los zapatos y el jean
Existen varias opciones por cada tipo de jean. Para los chupines o skinny jeans, podemos elegir entre unos stilettos, unas botas altas con taco, o unos zapatos con plataforma. En verano también podemos usarlos con unas sandalias para tener un estilo más casual. Los jeans rectos son los que mejor combinan con todo: podemos usar unos stilettos y botas bajas o altas para un estilo más arreglado, o zapatillas para un look casual. En cambio, si vamos a usar un jean con corte bota o ancho, podemos optar entre unas botas por dentro, unos borcegos, zapatos de taco medio o con plataforma.