Patear penales no es sencillo. Y las técnicas no son iguales en todos los jugadores. Pero el penal más insólito de la historia del fútbol argentino lo hizo un ex jugador de Altos Hornos Zapla.
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Un ex Altos Hornos Zapla convirtió el penal más insólito
Se trata de Jorge Reinoso, un lateral tucumano que llegó a Palpalá en los años 80 para jugar en el Merengue. Años después logró llegar a Racing de Avellaneda, donde estuvo en dos etapas y fue reconocido por su entrega y personalidad.
Apodado “Coco”, tuvo la responsabilidad de patear un penal en un partido de la Liguilla Pre Libertadores en 1991, torneo que clasificaba al certamen continental. Enfrente estaba nada menos que Carlos Navarro Montoya, el emblemático arquero de Boca.
El rustico defensor amagó a patear con la pierna derecha, pero en una maniobra estudiada, lo hizo con la pierna izquierda y convirtió, en una acción tan singular como extraña pero efectiva, que aun hoy se recuerda como la ejecución insólita.
“En las prácticas entrenaba pegándole como un amigo que los pateaba de una manera extraña en Salta. Amagaba a que le iba a pegar con derecha y, cuando nadie lo esperaba, le daba de zurda”, dijo en una entrevista años después.
“Roberto Perfumo, un gran técnico que tuvimos, me dijo que pateara como lo hacía en cada práctica y ni lo dudé. No me importó la instancia ni que estuviera el Mono enfrente. Es algo muy lindo que hasta el día de hoy la gente se acuerde”, rememoró.
Trayectoria de Jorge Reinoso
El dúctil defensor comenzó su carrera en Argentino del Norte, equipo de Tucumán. Luego de un breve paso por Salta, llegó a Altos Hornos Zapla donde jugó entre 1982 y 1986. “Como tuve la suerte de andar muy bien, me fui a Instituto de Córdoba”, recordó años después.
En Instituto jugó 92 partidos hasta 1989, donde recayó en Racing hasta 1995, donde fue separada del plantel por Diego Maradona tras la asunción del 10 como técnico. “Fue por un malentendido cuando asumió y pidió que llegáramos todos a tal fecha para la pretemporada. Pero me avisaron tarde y yo estaba bien lejos para llegar esa fecha”, recordó.
“Cuando me presenté a practicar, a Diego no le gustó mi presencia y de ahí arrancó una relación tirante”, dijo Reinoso. Yo llegué a reputearme con Diego, pero después de que él se fue anduvimos muy bien. Era muy frontal. Después terminó portándose siempre bien conmigo”.