Las series hacen furor y en muchos casos los espectadores no pueden dejar de verlas. Sin dudas se instalaron en la vida de las personas y en muchos casos generó algo mas que un simple entretenimiento para convertirse en un habito al cual no quieren renunciar.
¿Adicción a las series?
Seguramente viste o fuiste de esos que no pueden dejar de ver capítulo tras capítulo la historia que transcurre a través de la pantalla, ahora te contamos las series que presentaron mayor adhesión.
Juego de Tronos
No hace falta explicar por qué. Juego de Tronos es el fenómeno televisivo de nuestra época y, aunque haya tenido momentos más pausados que otros, jamás ha dejado de ser la adicción definitiva de nuestros tiempos.
The Big Bang Theory
La vida de dos de estos peculiares personajes, Leonard Hofstadter (Johnny Galecki, Roseanne, Vanilla Sky) y Sheldon Cooper (Jim Parsons, Juzgando a Amy), cambia radicalmente cuando Penny (Kaley Cuoco, Embrujadas), una atractiva camarera, se convierte en su nueva vecina.
El simple hecho de una presencia femenina al otro lado del pasillo se convierte en todo un desafío para ellos y principal causa de todo tipo de situaciones disparatadas.
Los Simpson
De la pluma y mente de Matt Groening (Futurama, Los Simpson. La película) en 1989 llegó para quedarse Los Simpson, serie de animación que no necesita presentaciones y que es conocida en todo el mundo, aclamada por crítica y público, y que cuenta el día a día de la familia más disparatada de Springfield, sus amigos y el resto de los habitantes de esta ciudad.
Breaking Bad
A Breaking Bad le costó despegar. En especial, porque se tomó su tiempo en demostrar todo su potencial y porque la primera temporada fue bruscamente acortada por la Huelga de guionistas de 2007-2008.
No obstante, cuando entró en materia y, sobre todo, metió a sus protagonistas en peligros cada vez mayores, no pudimos despegar los ojos de ella.
The Walking Dead
La historia nos traslada a un escenario post-pandémico en el que un virus ha acabado con la práctica totalidad de la población mundial convirtiéndolos en zombis.
Seremos testigo de la lucha de un grupo de supervivientes por mantenerse a salvo en este entorno infestado de zombis o, como ellos prefieren llamarlos, caminantes.
Nuestro protagonista, Rick Grimes (Andrew Lincoln, Love Actually, Cumbres Borrascosas) es un policía que despierta de un estado comatoso y encuentra este desolador panorama.
Su única razón para seguir adelante es encontrar a su mujer Lori (Sarah Wayne Callies, Prison Break) y a su hijo Carl (Chandler Riggs).
Friends
No solo es la sitcom más famosa de la historia sino también más adictiva. Aunque no lo parezca, todos acabamos enganchados a ella y no podíamos dejar de ver un episodio tras otro. Todos los que hemos visto Friends lo hemos hecho en más de una ocasión y nos sabemos bromas, frases e incluso gestos de sus personajes de memoria.
Lost
La historia de este misterioso grupo de supervivientes, sus aventuras y, sobre todo, sus incógnitas, fueron la mayor adicción de la primera oleada de series de la nueva edad de oro.
Prison Break
Aunque su última temporada fuera otro cantar, la primera entrega de Prison Break fue una verdadera droga para sus espectadores.
¿Acaso era posible no engancharse a una serie que contaba la historia de un joven que tenía que sacar a su hermano de la cárcel antes de que se cumpliera su sentencia de muerte?
Dexter
La dinámica de Dexter, aunque predecible, funcionaba como un engranaje bien engrasado y convirtió a la serie en otro ejemplo de televisión adictiva.
Cuando se estrenó era lo más violento que habíamos visto en mucho tiempo en la televisión y eso nos enganchó a ella de inmediato.
Grey’s Anatomy
Ahora estamos más que acostumbrados a las tácticas de Shonda Rhimes para cautivar a la audiencia pero cuando comenzó Anatomía de Grey, allá por el año 2005, no esperábamos que una serie de médicos llegase a cautivarnos tanto.
Nos tragamos episodio tras episodio, pendientes de sus casos clínicos y de sus giros dramáticos.