La heladera es uno de los electrodomésticos más usados del hogar y cumple un rol clave en la conservación de los alimentos. Sin embargo, la mezcla de productos de distintos aromas suele generar un problema frecuente: los malos olores. Frente a esta situación, un truco simple y poco conocido con corcho aparece como una solución práctica y eficaz.
- Todo Jujuy >
- Sociedad >
Así es el truco con un corcho que termina con uno de los principales problemas de la heladera
Este componente habitual de las botellas de vino ayuda a eliminar los malos olores del electrodoméstico sin necesidad de limpiarlo por completo.
Pocos conocen que el corcho puede convertirse en un gran aliado para combatir uno de los inconvenientes más frecuentes del refrigerador: los olores desagradables. Gracias a su poder absorbente, este material habitual en las botellas de vino resulta muy eficaz, por lo que conviene conservarlo en lugar de desecharlo la próxima vez que se destape una.
Un truco poco conocido para eliminar los olores que solo necesita un corcho
Algunos productos, como el pescado, desprenden aromas intensos que recuerdan a alimentos en descomposición, aun cuando estén en buen estado. Esto puede suceder incluso dentro de envases bien sellados. En esos casos, el truco es simple: colocar un corcho cerca del recipiente donde se guarda el pescado ayuda a neutralizar y atenuar el olor persistente.
Esto se debe a que el corcho posee una estructura llena de poros que le permite captar tanto la humedad como los aromas desagradables. Su acción puede reforzarse si se le agregan unas pocas gotas de limón, que aportan un perfume fresco al interior del refrigerador. Así, es posible neutralizar los olores indeseados en poco tiempo, sin necesidad de grandes trabajos ni de vaciar y limpiar por completo la heladera.
Además del pescado, hay otros productos que conviene vigilar de cerca, como el ajo, la cebolla y ciertos quesos, ya que suelen liberar fragancias intensas. Ni hablar de los alimentos en mal estado, cuyos olores desagradables se expanden con facilidad y se hacen notar en toda la cocina cada vez que se abre la puerta del refrigerador.
El corcho puede ubicarse completo junto al alimento que genera el aroma fuerte, o bien dividirse en dos o tres partes y distribuirse en los distintos estantes de la heladera. Convertir este gesto en un hábito ayuda a evitar que los olores se mezclen y contaminen el resto de los alimentos.
¿Por qué es importante limpiar la heladera?
De todos modos, aunque el corcho sea un recurso eficaz para neutralizar los olores que desprenden los alimentos, no hay que perder de vista que la heladera requiere una limpieza periódica.
Mantenerlo higienizado no solo ayuda a eliminar aromas indeseados, sino que también reduce el riesgo de que se desarrollen bacterias y hongos. Migas, derrames y exceso de humedad crean un ambiente propicio para la aparición de microorganismos nocivos.
Mantener la heladera en condiciones óptimas también contribuye a conservar los alimentos por más tiempo, ya que reduce el riesgo de contaminación entre productos.
A su vez, la suciedad acumulada en la parte posterior o en los burletes puede perjudicar el funcionamiento del equipo y elevar el gasto energético, por lo que una limpieza adecuada impacta positivamente en el consumo de electricidad.
Especialistas aconsejan llevar adelante una higienización completa cada dos semanas o, como máximo, una vez al mes. El procedimiento implica retirar todos los productos, desconectar el aparato y lavar estantes, cajones, superficies internas y gomas con agua templada combinada con bicarbonato de sodio o vinagre blanco.
Más allá de higienizar el interior, también es clave sumar, cada uno a tres meses, una revisión y limpieza detallada de la puerta y de la zona posterior del electrodoméstico, donde se ubican la rejilla y el motor. Además, ante cualquier derrame o la presencia de alimentos en mal estado, la limpieza debe hacerse en el momento, sin demoras.