La carta que dejó el soldado que se suicidó en Olivos tras ser extorsionado.
A casi dos meses de la trágica muerte de Rodrigo Gómez, el soldado que se quitó la vida en la Quinta de Olivos tras ser víctima de extorsión por parte de una banda criminal, se difundió la carta de despedida que dejó antes de tomar esa drástica decisión. En el escrito, hace referencia a su servicio en el Ejército Argentino y pide perdón a sus seres queridos.
“Lamento, mamá, por esta estúpida decisión. Pero no quiero ser más una carga para todos y no te quiero dar problemas nunca más. Te quiero mucho. A ambos”, plasmó el joven de 21 años en un fragmento dirigido a su familia, que encabeza esta nota.
La carta que dejó el soldado que se suicidó en Olivos tras ser extorsionado.
El trágico desenlace y la vigilancia presidencial
El episodio se registró en la madrugada del 16 de diciembre. En el momento de su fallecimiento, el militar estaba cumpliendo funciones de vigilancia en las zonas presidenciales.
En otro fragmento de la carta, que también forma parte de este artículo, expresó su gratitud hacia la institución a la que pertenecía y pidió perdón por la decisión que iba a tomar: “Gracias a todos los del Ejército por darme esta oportunidad de estar en sus filas. Gracias a todos. Lo lamento mucho”.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el granadero había sido víctima de un chantaje por parte de una organización que operaba a través de una aplicación de citas. Lo señalaban de “degenerado” por haber iniciado un vínculo con una joven que decían tenía 17 años y, bajo esa amenaza, lo obligaron a realizar transferencias de dinero.
El soldado agradeció al Ejército.
“Si no dije nada, es porque no quería darles problemas a nadie más, ni a mi familia ni al ejército. No es una muerte honorable, sino más bien patética. Nunca pensé que mi vida iba a terminar así por una app de citas”, escribió el joven en su nota de despedida, según consta en lo leído por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado.
Cómo operaba la estafa digital
Recientemente, tanto el Gobierno nacional como la Justicia Federal dieron a conocer públicamente los resultados de una investigación sobre una red dedicada a estafas y extorsiones digitales, operada desde cárceles de la provincia de Buenos Aires, que tuvo entre sus víctimas al soldado Gómez.
El chantaje comenzó con la creación de un perfil falso en la app “Evermatch” con el nombre de Julieta Ayelén Cardozo, la aparición de una supuesta “madre alterada” y el “audio del terror”, en el que se amenazaba directamente a la víctima —en este caso Rodrigo Gómez— acusándolo de “degenerado” por haber mantenido un vínculo virtual con una menor de 17 años.
Algunos de los detenidos por la muerte del soldado.
El siguiente paso en la cadena incluyó un llamado de alguien que se hacía pasar por un efectivo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, quien supuestamente estaba al tanto de la denuncia, y se consolidó la estrategia de extorsión mediante solicitudes de transferencias de dinero.
Para llevar a cabo el engaño, los delincuentes se hicieron pasar por Matías Nahuel Conti, un verdadero integrante de la Policía de la Ciudad, aunque en ningún momento contactó a Gómez ni intervino en un caso de abuso de menores.
A la víctima —cuyos familiares autorizaron que se difundieran los detalles de la pesquisa— los estafadores le remitieron imágenes genéricas sin identificar personas y entablaron un intercambio destinado a generar confianza. Una vez lograda esa vinculación, se puso en marcha el mecanismo de extorsión.
Todas las personas implicadas en el caso.
Minutos después de escuchar el llamado “audio del terror”, en el que se simulaba la indignación de una supuesta madre por el vínculo entre un adulto y una menor, la víctima fue contactada telefónicamente por alguien que se hacía pasar por un efectivo policial.
El impacto en Rodrigo Gómez
Según detalló la jueza, en varias ocasiones los estafadores recurrieron a la identidad real de Matías Nahuel Conti, utilizando sus datos personales de manera fraudulenta. El impostor aseguraba que había una investigación judicial en curso y que, para eludir sanciones legales, era imprescindible efectuar pagos de manera inmediata.
El hallazgo de la carta que Rodrigo Gómez había dejado permitió comprender cómo lo afectó esta maniobra. En uno de los fragmentos más importantes de su escrito, el joven expresó: “¿Quién diría que entrar a una app de citas me traería muchos problemas? Y esa app, y a partir de esa app, estoy con problemas legales y muchas deudas”.
Rodrigo Gómez murió mientras cumplía funciones de custodia en la Quinta Presidencial.
En el texto que dejó Rodrigo Gómez, el joven reflejó la desesperación que sentía: “Y ni siquiera con esos policías puedo solucionar nada, porque supuestamente, si les pagaba para que se solucionara, esto parece ser estafa, porque solo piden más y más plata. Pero bueno, esos policías son más corruptos que otra cosa"
En esa línea, continuó: "Me dejaron con muchas deudas, pero bueno, ya no importa, ya nada importa. Nunca creí que mi vida fuera a terminar así. Yo no le tengo miedo a la muerte, sino respeto. A lo que sí le tengo miedo es a decepcionarlos y a quedarme solo, y eso me aterra”, se leyó en la carta que los funcionarios encontraron tras el suicidio del soldado con su arma reglamentaria.
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Los detenidos y el armado de la red
La pesquisa permitió dar con los líderes de la red criminal. Entre los identificados figuraban un hombre de apellido Francavilla, alias “Nahuel Contti”, recluido en la Unidad 36 de Magdalena; Kevin Manuel Sandoval, alojado en la Unidad 26 de Olmos; y Mauricio José Duarte Arecó, también privado de su libertad en Magdalena. Los tres operaban y coordinaban las extorsiones desde el interior de los penales bonaerenses.
Asimismo, se apresaron a personas externas que funcionaban como intermediarios en la recepción de dinero y colaboraban en la logística financiera de la organización. En total, la investigación derivó en siete arrestos.