El 6 de agosto pasado Blas Correas se movilizaba en un auto junto a cinco amigos. Juntos habrían evadido un control policial en la zona sur de la ciudad de Córdoba y los efectivos de seguridad procedieron a ejecutar varios disparos, uno de los cuales ingresó por la luneta e hirió de muerte al adolescente de 17 años.
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Caso Blas Correas: una policía se quebró y contó cómo plantaron el arma
El joven iba en la parte de atrás y, según informaron, murió por la herida que le causó la bala. Un amigo de Blas sufrió heridas menores por el impacto de otro proyectil.
En la causa que investiga los hechos están imputados 13 efectivos policiales, y fue una de las mujeres implicadas la que confirmó en la indagatoria que se “plantó” un arma con la intención de justificar un “tiroteo”.
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La policía Wanda Esquivel declaró ante el fiscal José Mana que cuando se trasladaban en un móvil policial, el oficial Javier Alarcón sacó un arma de su chaleco y le pidió que la tirara por la ventana, en una zona cercana donde presuntamente los chicos evadieron un control policial.
Frente a ello, el abogado Hugo Luna, defensor de Alarcón, confirmó que ese relato de Esquivel consta en el expediente. No obstante, dijo que “no se ajusta a la realidad” y que va a “ofrecer elementos de pruebas para demostrarlo”.
Asimismo, señaló que Esquivel “busca atenuar su situación procesal y evitar la prisión preventiva, pero no le resultó”. Con esto, consideró restarle importancia a las declaraciones de la mujer policía que participó en los operativos de control cuando ocurrió el crimen.
En el proceso investigativo ya fueron indagados 13 efectivos policiales y 3 empleados de un sanatorio al cual llegó Blas, presuntamente con vida, y se negaron a atender.
De todos los efectivos policiales imputados, Alarcón y Gómez son los dos más complicados al ser señalados como autores de los disparos que mataron al adolescente, a quienes se les adjudica el delito de “homicidio calificado agravado por el uso de arma de fuego y por la condición de policías” y también en grado de “tentativa” por el riesgo de vida que significaron esos disparos para el resto de los ocupantes del automóvil.