El uso del aceite de cannabis y fito derivados utilizados en el campo de la salud obtuvo grandes avances en materia de investigación a nivel mundial. Hace algún tiempo comenzó el proceso de regulación con países pioneros como Canadá y en Argentina el tema ya está en agenda. La Rioja y Jujuy son dos provincias pioneras y esto se configura como un ámbito de desarrollo para el sector privado donde buscan evitar los grandes monopolios y priorizar empresas medianas y pequeñas.
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Cómo se planifica a la industria del cannabis en el sector privado
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Puntualmente en La Rioja pretenden que el desarrollo del cannabis se dé de manera federal. Intentan que incluya a todos los sectores, desde el empresario hasta el pequeño producto y apuestan a que la participación privada tome un rol significativo. Además aseguran que buscan que los que tomen un papel relevante sean las pequeñas y medianas empresas, las cuales serán priorizadas por sobre grandes monopolios. Esto se planifica por medio de:
- Venta de licencias para explotación por privados: las cuales serían por tipos y categorías.
- Una empresa testigo del Estado provincial que compraría producción a los pequeños productores (que no pueden pagar una licencia) a los cuales se les compraría e industrializaría la materia prima y el mismo Estado la exportaría.
Benjamín Enrici, presidente de una empresa con articulación público-privada llamada Agrogenética Riojana Sapem S.A, especificó cómo plantean el desarrollo de esta industria. La Rioja iniciaría la etapa industrial con el otorgamiento de aproximadamente 50 licencias de una a tres hectáreas más una empresa testigo de 10 hectáreas. Esto generaría ingresos por venta de licencias y recaudación de impuestos el equivalente a lo que la provincia gasta en energía y fletes para el sector agrícola, “por lo que no solo generaría mano de obra sino que podría subsidiar costos de otras industrias para volverlas competitivas”, considera Enrici.
En este contexto, Jujuy fue una de las 17 provincias que adhirieron a la Ley 27.350 sancionada por el Congreso de la Nación. Además fue la primera en la Argentina en pensar en un proyecto macro a largo plazo que cumpla con las premisas de producir cannabis con fines medicinales, generar empleo directo y obtener divisas a partir de la exportación de los derivados finales obtenidos.
La provincia gobernada por Gerardo Morales, esstá en una etapa piloto que consiste en verificar la adaptación genética de la cepa importada, tanto bajo cubierta como a campo abierto.
Posteriormente se prevé que Jujuy pase a la siguiente etapa que tiene relación con la escalabilidad de proyecto que se traduce en poner en marcha las 35 hectáreas y ampliar el horizonte. “Hay una necesidad de aportar a la transformación de la matriz productiva de la provincia, históricamente ligada al cultivo del tabaco y a la caña de azúcar, dos commodities que hoy están en un retroceso muy fuerte”, reconoce el presidente de Cannava Gastón Morales.
“Estamos hablando de una planta que por la fuerte prohibición que tuvo a nivel internacional durante 80 años, no pudo ser una aliada de la ciencia. Hoy la tendencia es imparable y todavía hay mucho por desarrollar. Nosotros tenemos el objetivo de ir evolucionando conforme evolucione el abordaje científico. De esa forma vamos a poder consolidar un proceso que sea sostenible en el tiempo y también desde el punto de vista ambiental y económico”, concluye Morales.
La pregunta está en si Jujuy va a imitar el modelo de La Rioja en donde incluye a productores privados que les interese el emprendimiento o si será un negocio que sólo será para el Estado provincial.