OpenAI difundió por primera vez un reporte enfocado en Argentina, en el que expone un fuerte incremento en la utilización de ChatGPT y su influencia cada vez más notoria en los niveles de eficiencia laboral. De acuerdo con los datos de la compañía, la cantidad de personas que emplean la herramienta en el país se multiplicó por tres durante el último año.
Cuáles son las provincias donde más se usa chat GPT
La compañía publicó por primera vez un informe centrado en el uso y la integración de su sistema de inteligencia artificial en el ámbito argentino.
A su vez, se indicó que la integración de la inteligencia artificial comienza a generar transformaciones en ámbitos como las pequeñas y medianas empresas, el sistema educativo, los servicios de salud y el sector energético.
Impacto temprano de la IA en la productividad y los sectores estratégicos
“A la luz de la rápida adopción, casi todos los pronósticos sugieren que la IA aumentará la productividad. Aunque los estimados de los economistas varíen, en la mayoría de los casos el impacto de la IA sobre el crecimiento económico es significativo. En lo que respecta a la Argentina específicamente, estas dinámicas importan ya que la rápida difusión acorta el lapso entre la experimentación y las ganancias de productividad medibles”, señaló la OpenAI.
El informe destaca que Argentina figura entre los cinco países de América Latina con mayor número de suscripciones pagas a ChatGPT, de acuerdo con estadísticas internas de OpenAI.
Respecto al empleo de la API —la herramienta que habilita a programadores a incorporar funciones de inteligencia artificial en sus propias plataformas y servicios—, el país también se posiciona entre los de mayor crecimiento en la región.
En la distribución geográfica de usuarios, la provincia de Buenos Aires reúne el 46,6% del total, seguida por Córdoba con el 12,3%, Santa Fe con el 9,1%, Mendoza con el 4% y Tucumán con el 3,2%. El predominio de usuarios corresponde a jóvenes de 18 a 24 años, mientras que en segundo lugar se ubica la franja etaria de 25 a 34 años.
Por otro lado, OpenAI señala que los primeros impactos económicos de la inteligencia artificial se perciben principalmente en áreas donde el trabajo depende en gran medida del manejo de lenguaje o de patrones repetitivos.
Entre ellos se encuentran la redacción automatizada de textos, la revisión de información, la proyección de tendencias de consumo y la atención a clientes. En Argentina, distintos sectores ya muestran progresos tangibles en la implementación de estas herramientas.
PYMES y exportadoras
El estudio señala que numerosas pequeñas y medianas empresas del denominado sector de la “cola larga” ya están adoptando inteligencia artificial para diversificar sus servicios. Entre los usos más frecuentes figuran la atención al cliente en varios idiomas, la creación de materiales publicitarios, el procesamiento de grandes volúmenes de información y la preparación de estrategias orientadas a la exportación.
Paralelamente, distintos emprendedores se encuentran diseñando modelos GPT a medida, destinados a resolver cuestiones contables y jurídicas, mientras que en el rubro inmobiliario se ensayan sistemas de búsqueda interactiva mediante diálogo con el usuario.
Este fenómeno va de la mano con el crecimiento de la economía digital basada en aplicaciones, que actualmente sostiene alrededor de 28.000 empleos, junto a otros 12.000 puestos relacionados directamente con la inteligencia artificial. En conjunto, ambos sectores configuran un entramado de proveedores que pueden llevar soluciones tecnológicas en idioma español a diversos ámbitos y mercados.
Mercado minorista y logística
Empresas de gran peso en el mercado, entre ellas Mercado Libre y firmas vinculadas a la logística, ya aplican sistemas de aprendizaje automático para distintas etapas de su operatoria. Entre los usos más destacados figuran la categorización automatizada de paquetes, la identificación temprana de intentos de fraude, la elaboración de pronósticos de consumo y la planificación inteligente de recorridos de distribución.
De manera progresiva, estas mismas herramientas empiezan a ser aprovechadas por comercios de escala intermedia. En su caso, la inteligencia artificial se emplea para agilizar la producción de campañas publicitarias, optimizar la rotación de los productos en stock y elevar la rapidez y efectividad en el proceso de entrega.
Sector público
El asistente virtual Boti, desarrollado por el Gobierno porteño, se afianzó como un caso de referencia para la gestión digital en ámbitos municipales con alto nivel de usuarios. Según el informe, la incorporación de ChatGPT en la atención al público permitió disminuir la presión sobre los empleados y agilizar de manera significativa los plazos en la resolución de consultas vecinales.
A su vez, distintas administraciones locales analizan la posibilidad de replicar la experiencia mediante la aplicación de protocolos de resguardo y guías operativas diseñadas para compartir el modelo.
Agrotecnología y bioeconomía
Los agricultores incorporan información climática, registros de humedad del terreno e imágenes obtenidas por satélite dentro de sus plataformas digitales. La utilización de inteligencia artificial hace posible relacionar y procesar esos insumos para regular fertilizantes, identificar plagas o patologías y mejorar la administración del riego.
La creación de bases de datos públicas y protegidas, junto con el uso de infraestructuras comunes, puede impulsar el desarrollo de modelos agronómicos en castellano y consolidar la proyección internacional de las innovaciones tecnológicas aplicadas al agro.
Energía y minerales críticos
En el yacimiento de Vaca Muerta, las compañías energéticas recurren a algoritmos de aprendizaje automático para procesar registros sísmicos, perfeccionar las perforaciones y anticipar fallas mediante esquemas de mantenimiento preventivo.
A medida que se amplía la infraestructura de distribución eléctrica, los análisis y proyecciones respaldados por inteligencia artificial harán más sencilla la incorporación de fuentes renovables y permitirán cubrir requerimientos emergentes —que van desde centros de procesamiento de datos hasta fábricas electrificadas— con mayor seguridad operativa y reducción de costos.
La IA en la manufactura avanzada
En ámbitos como la fabricación de autos, la metalurgia, la producción de alimentos y la industria química, se están implementando pruebas piloto de mantenimiento basado en predicciones, control de calidad mediante sistemas de visión artificial y simulaciones con gemelos digitales. La incorporación de redes privadas LTE y 5G dentro de las plantas facilita modelos de gestión apoyados en software.
El nuevo escenario macroeconómico, junto con el ingreso de capitales, abre la posibilidad de que estos ensayos se transformen en estándares productivos aplicables a mayor escala.
En el terreno de la salud y las ciencias biológicas, entidades como el Hospital Italiano experimentan con inteligencia artificial en la interpretación de imágenes médicas, en protocolos de intervención clínica y en la generación de historias médicas digitales. Estudios realizados con especialistas, entre ellos dermatólogos, evidencian un nivel elevado de conocimiento sobre estas tecnologías y un interés en constante aumento para aplicarlas.
A su vez, compañías nacionales como Botmaker, Keepcon, Flux IT, BairesDev y NaNLABS impulsan soluciones confiables que permiten automatizar gestiones administrativas y optimizar procesos de atención en el sector sanitario.
Educación y capacitación
De acuerdo con la compañía, iniciativas como el programa PaideIA y el manual pedagógico elaborado en la Ciudad de Buenos Aires ofrecen apoyo a los docentes en la organización de sus clases, el armado de evaluaciones con rúbricas y cuestionarios, además de ensayar pruebas piloto con “personajes virtuales” diseñados para adaptarse a distintos estilos de aprendizaje.
Para OpenAI, considerando la amplia utilización de estas herramientas entre adolescentes y jóvenes, la combinación entre políticas de resguardo y capacitación docente tiene el potencial de transformar la simple experimentación en el aula en habilidades digitales sólidas, con valor práctico para el futuro acceso al mercado laboral.
Para qué utilizan los argentinos ChatGPT
Consultas para tareas concretas (13% de los mensajes): Personas y grupos recurren a ChatGPT para obtener respuestas inmediatas y especializadas, disminuyendo el tiempo invertido en investigar manuales o navegar en Internet, y acelerando la toma de decisiones en actividades habituales.
Guías detalladas paso a paso (11% de los mensajes): Profesionales buscan indicaciones claras sobre procesos, checklists e instrucciones prácticas que faciliten la integración de nuevos procedimientos, el cumplimiento de normas y la adopción eficiente de herramientas.
Asesoramiento y aprendizaje personalizado (11% de los mensajes): Estudiantes, jóvenes profesionales y pequeñas empresas ven en ChatGPT un tutor individual que permite dominar conceptos nuevos y transformar interrogantes en habilidades concretas de manera más rápida.
Además, existen otros usos menos frecuentes pero con impacto económico relevante, como la generación de imágenes, la escritura personal, la revisión y crítica de textos, y la creación de ideas. Estas aplicaciones, que abarcan desde la redacción diaria hasta la resolución rápida de dudas, contribuyen directamente a mejorar la productividad.
En algunas experiencias del sector público se evidencia cómo la inteligencia artificial puede aplicarse a gran escala y generar efectos concretos. Según el informe, en la Ciudad de Buenos Aires, el asistente virtual Boti responde cerca de dos millones de consultas al mes, lo que ha permitido disminuir aproximadamente a la mitad la carga laboral del personal.
Por otra parte, fiscales aprovechan ChatGPT mediante la plataforma PROMETEA para elaborar borradores de resoluciones, lo que refleja que la inteligencia artificial generativa puede incorporarse de manera segura en los servicios municipales y ampliarse progresivamente.