Según un estudio de la Universidad de Kyoto, Japón, dejar los aparatos tecnológicos es más placentero de lo que la gente cree. Algunas personas prefieren distraerse en lugar de tomarse un tiempo para la reflexión.
Dejar la tecnología es más placentero de lo que la gente cree
Dejar los aparatos tecnológicos es más placentero de lo que la gente cree
La profesora Aya Hatano de la Universidad de Kyoto, Japón, explicó que “nuestra investigación indica que las personas tienen dificultades para estimar cuán atractivo puede ser el pensamiento. Esto puede explicar por qué prefieren mantenerse ocupadas con dispositivos y otras distracciones, en lugar de tener un momento de reflexión e imaginación en la vida cotidiana”.
En una serie de seis experimentos, Hatano y sus colegas compararon las predicciones de las personas sobre cuánto reconocían que les gustaría simplemente sentarse y dejar liberar las ideas, versus su experiencia real de hacerlo.
En uno de los experimentos, por ejemplo, los investigadores pidieron a los participantes que predijeran cuánto disfrutarían sentados solos con sus pensamientos durante 20 minutos, sin poder hacer nada para distraerlos, como leer, caminar o tocar sus teléfonos. Al final, todos informaron lo mucho que realmente les gustó la experiencia.
Los voluntarios disfrutaron pasar tiempo con sus pensamientos significativamente más de lo que habían anticipado. Esto fue cierto en las variaciones del experimento en el que los participantes se sentaron en una sala de conferencias vacía o en una pequeña carpa oscura sin estimulación visual; variaciones en las que el período de pensamiento duró entre tres y 20 minutos; y una variación en la que los investigadores pidieron a las personas que informaran su satisfacción en medio de la “tarea”, en lugar de después de que se terminó.
Kou Murayama, de la Universidad de Tübingen, Alemania, y coautor del estudio, indicó que “hoy es extremadamente fácil ‘matar el tiempo’. En el autobús de camino al trabajo puedes revisar tu teléfono en lugar de sumergirte en tu pensamiento interno flotante porque predices que el pensamiento será aburrido. Sin embargo, si esta predicción es inexacta, estás perdiendo la oportunidad de comprometerte positivamente contigo mismo, sin depender de estos estímulos”.
Consecuencias del uso excesivo de los aparatos tecnológicos
El número de personas que se están convirtiendo en verdaderos adictos a la tecnología crece de manera considerable cada día. Esto supone un verdadero riesgo para la salud, ya que su uso excesivo provoca cefaleas, aislamiento social, bajo autoestima, insomnio y ansiedad.
Además de tecnoestrés o lo que es lo mismo, darle más prioridad a las comunicaciones virtuales que a las reales, tinnitus o sensación pulsátil en los oídos, obsesión por estar conectado en todo momento a las redes sociales, dolores musculares y problemas de espalda por malas posturas durante el uso de dispositivos móviles y problemas de pareja.