Paraguay derrotó a Brasil por penales tras el 1-1 del tiempo reglamentario y el martes jugará ante La Argentina la segunda semifinal de la Copa América. Robinho adelantó a Brasil en el minuto 15 y Derlis González empató, 18 minutos del final de penal. Desde los 12 pasos, como en los cuartos de final de hace cuatro años, volvió a imponerse Paraguay por 4-3. El partido ante la selección será el martes, a las 20.30, también en Concepción. El lunes se medirán Chile y Perú. En la definición, hay cuatro técnicos argentinos: Martino , Ramón Díaz , Gareca y Sampaoli .
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Paraguay eliminó a Brasil y es el rival de Argentina
Brasil, que erró los cuatro que lanzó en Argentina 2011, tropezó hoy de nuevo con el punto de penal por los errores de Everton Ribeiro y de Douglas Costa. El gol decisivo en la tanda final lo anotó para Paraguay Derlis González.
La derrota supone un golpe al proceso de reconstrucción que había iniciado Brasil tras la debacle del 7-1 del Mundial. Paraguay, subcampeón en 2011, buscará el martes y de nuevo en Concepción un lugar en la final del sábado.
Brasil comenzó hoy con el mismo once que había vencido a Venezuela, con Robinho, Philippe Coutinho y Willian en la línea de creación, que sin el sancionado Neymar iba a ser la más exigida ante la férrea Paraguay de Ramón Díaz.
La canarinha tenía además en su contra la presión, el hecho de ser el primer partido a vida o muerte tras el 7-1 sufrido ante Alemania en el Mundial que obligó a repensar todo. El joven equipo de Dunga, sin embargo, aceptó de inicio el reto sin el peso de los recuerdos. Ya Coutinho en el primer minuto lo intentó con un disparo lejano que envió a córner Justo Villar.
Ramón le había pedido a su equipo no meterse muy atrás y buscar hacer daño también a Brasil, que comenzó con paciencia y con el control de la pelota. Paraguay efectivamente no se encerró. Con las líneas juntas buscó el contragolpe y la salida por banda izquierda con Edgar Benítez, el hombre más desequilibrante del equipo albirrojo.
Una jugada de Benítez y un contragolpe de Nelson Haedo Valdez y Roque Santa Cruz animaron a Paraguay y asustaron a Brasil, temerosa de perder la pelota ante la presión alta del oponente.
En el minuto 15, Robinho, siempre entre líneas, logró romper la muralla paraguaya del mediocampo y de ese desequilibrio nació el gol: pasó a Elías, que en carrera sirvió a la subida por la derecha de Dani Alves, cuyo centro atrás lo remató Robinho en una hermosa jugada colectiva. El remate fue el único toque de Brasil en la primera parte dentro del área rival.
Brasil decidió entonces esperar un poco más a un rival obligado. Evitó perder la pelota en zonas de peligro ante la presión de Paraguay, pero apenas rompió en ataque con Willian y Coutinho, los más capacitados para desbordar.Paraguay confió en la presión, en Benítez y en las jugadas de pelota parada, pero no consiguió crear peligro en el arco de Jefferson. Con poco, Brasil había logrado el objetivo de adelantarse en el marcador y obligaba ahora a arriesgar a un rival con poca imaginación en ataque.
Con el descanso llegó también el frío y la niebla, que bajaron sobre el renovado estadio Ester Roa de Concepción tras un día invernal soleado y templado. El partido también parecía ir congelándose con el control de Brasil. Paraguay salió dominante, tenía la pelota y buscaba el área rival. El mayor peligro, sin embargo, llegaba en pelota parada.
Haedo remató alto de cabeza un córner en el minuto 56 y el defensor Paulo da Silva exigió en otro al arquero Jefferson. Dunga veía confirmado su peor temor: la baja estatura de sus hombres frente al poder aéreo paraguayo.
Brasil ya tenía espacios, pero le faltaba claridad para explotarlos mientras Paraguay seguía vivo a falta de tener y concretar una oportunidad que llegó con el innecesario penal por mano de Thiago Silva que anotó para el empate Derlis González en el minuto 72.Brasil decidió entonces abrirse y correr riesgos que pudieron costarle caro en un contragolpe que terminó González. El partido perdió ritmo con los cambios, pero Paraguay encontró alguna oportunidad más ante un Brasil que firmó un armisticio que su rival aceptó de buen grado.
Como en el mismo duelo de cuartos de hace cuatro años en la Argentina, el vencedor se definía en los penales. En 2011, Brasil erró los cuatro que lanzó, por lo que hoy sólo podía mejorar. Anotó tres, pero tampoco fue suficiente. Roque Santa Cruz pudo haber sentenciado antes, pero su penal se fue alto. Derlis González no perdonó en la segunda oportunidad.