Un grupo de niños de Sierra Leona, África, podrá competir en una liga de fútbol gracias a la ayuda de una familia argentina, hincha de Instituto de Córdoba, que decidió colaborar cuando conoció la historia. En una humilde aldea africana, a más de 7.000 kilómetros de Córdoba, el fútbol se convirtió en una ilusión y también en una oportunidad para sentirse parte de un equipo.
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Un gesto que cambió todo: de Córdoba a Africa con Instituto en la piel
La historia llegó a Córdoba a través de un misionero. Compraron camisetas de Instituto, las enviaron a Sierra Leona y los chicos respondieron con un emotivo video.
Los chicos pasan gran parte de sus días jugando a la pelota, como ocurre en tantas comunidades donde el deporte aparece como un espacio de encuentro, alegría y esperanza. Sin embargo, cuando surgió la posibilidad de participar en un campeonato, apareció un problema difícil de resolver: para poder inscribirse necesitaban contar con indumentaria deportiva completa y ellos no la tenían.
La ayuda llegó desde Córdoba
La situación de los niños llegó hasta Córdoba a través de un misionero que trabaja en la zona y que conocía de cerca las necesidades de la comunidad. Al enterarse de lo que ocurría, una familia hincha de Instituto decidió involucrarse para que los chicos no quedaran afuera del torneo.
Ramón Acosta fue uno de los principales impulsores de esta iniciativa solidaria. Con esfuerzo propio, compraron camisetas del club cordobés y organizaron el envío hacia Sierra Leona. La ayuda llegó a destino el 11 de mayo y permitió que los niños pudieran cumplir con uno de los requisitos fundamentales para competir.
Lo que para muchos puede parecer simplemente una camiseta, para ellos significó mucho más: la posibilidad de formar un equipo, anotarse en una liga y jugar un campeonato que venían soñando desde hacía tiempo.
“Gracias, Instituto”: la respuesta que emocionó
Días después de recibir la indumentaria, llegó la respuesta desde África. En un video cargado de emoción, los chicos aparecieron juntos, con las camisetas de Instituto, mirando a cámara y agradeciendo el gesto que les permitió dar un paso enorme.
“¡Gracias, Instituto!”, dijeron los niños en el mensaje que rápidamente conmovió a quienes impulsaron la ayuda desde Córdoba.