Hoy por la mañana la Cámara Baja dio media sanción al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo o legalizacion del aborto con 131 votos a favor, 117 en contra y seis abstenciones, en una sesión maratónica con casi 20 horas de discursos, sin embargo cuando llegó el turno del diputado por Jujuy del Frente de Todos, Julio Ferreyra, el recinto entró en silencio absoluto con sus palabras.
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El diputado Julio Ferreyra denunció amenazas y no votó
Daniel Ferreyra, aprovechó su tiempo para denunciar que tanto él como su hija habían sido amenazados. “No estoy actuando libremente y a la hora de votar me voy a abstener. Les pido disculpas”, dijo.
“No es un buen día para mí”, empezó diciendo esta madrugada minutos después de las 4.30hs. El diputado contó que más temprano había declarado en una entrevista radial que a pesar de que no se puede dejar de lado el respeto al derecho a la vida, “tampoco se puede ser duro con las mujeres que recurren a un aborto, que sufren a maridos borrachos que les pegan, las violan y las embarazan”.
Ferreyra destacó: “El Gobierno tuvo el coraje de plantear este debate pero yo no puedo participar plenamente de él. No puedo dejar de lado lo que me ha pasado”. Y explicó: “Una periodista cotizada no tuvo mejor idea que decir que vendí mi voto. Yo no sé si ella se vendió alguna vez, pero a mí no me pudieron comprar nunca”.
Esto sucedió luego de que una periodista nacional pusiera en duda y cuestionara su accionar acreditándolo con arreglos económicos, sin nombrarla, el legislador nacional apuntó directamente a Viviana Canosa quien en redes sociales intimó y desprestigió a Ferreyra en torno a su postura frente al aborto.
"Voy a ir casa por casa diputado, a la suya también. Den explicaciones. No se vendan, por Dios. ¡Tengan dignidad!! Usted está a favor de la billetera".
Ante estos comentarios, Ferreyra manifestó: "De ninguna manera podemos considerar democrático lo que me ha pasado a mí. Una periodista cotizada, cuando yo hablaba a favor de las mujeres que se ven obligadas a recurrir un aborto, no tuvo mejor idea que decir que vendí mi voto para votar a favor de la ley". Y deslizó: "No sé si la señora vendió alguna vez algo suyo por plata. A mí nunca me pudieron comprar. No tenía ningún derecho a decir que me habían comprado el voto".
Entrando en las 18 horas de debate, el diputado lamentó que no todos entiendan el significado de la palabra “democracia” y que “el que piensa diferente no es el enemigo”. “Nos está haciendo falta el abrazo de aquellos dos que piensan diferente”, reflexionó antes de recurrir a la abstención.