Desde hoy la provincia de Jujuy volvió a fase 1 de la cuarentena estricta debido al aumento de casos de coronavirus que se registraron en los últimos días y que se van a seguir dando durante las próximas semanas. Por este motivo, solo podrán transitar las personas que pertenezcan al grupo de actividades esenciales y que tengan los permisos de circulación nacional y provincial. En este marco, muchos trabajadores otra vez se quedan sin su fuente laboral y la situación económica es crítica para muchas familias.
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El lado B de la cuarentena: la crítica situación de los vendedores ambulantes
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Tal es el caso de Noemí Vilte. Ella es vendedora ambulante y prepara manzanas acaramelas y algodones de azúcar, dos productos característicos en Jujuy. A pesar de ser paciente de de riesgo cuenta que “trabaja sin parar los 365 días del año”.
Al ser consultada por la vuelta a la fase 1, Noemí Vilte dijo: “ Hay que llevar de la mejor forma esto. Dependo de mi misma, yo genero mi trabajo y mis ingresos”. Noemí tiene dos hijos y es el sostén de la familia por lo que nunca fue una opción parar en esta cuarentena. Decidió reinventarse y explicó: “Cumplí a rajatabla la primera etapa del aislamiento. La segunda semana me quise morir, creía que me llevaba la economía o yo misma”. Además, añadió que con el correr de los días entendió que la cuarentena “nos limita pero no nos impide”.
Noemí señaló que por la pandemia invirtió su tiempo y trabajo en las redes sociales: “Publiqué ventas con envíos a domicilio en todas las redes sociales y así me maneje durante todo este tiempo. Ahora tenemos que parar de nuevo”.
El trabajo de Noemi implica salir a los lugares concurridos para poder vender sus productos. Depende de la gente para poder llevar un plato de comida a la mesa de sus hijos, pero a pesar de eso estaba molesta por la cantidad de jujeños que salían sin respetar las medidas de seguridad: “Cuando me toca salir a vender en zonas donde hay mucha gente me da vergüenza, me duele. No entiendo con qué necesidad viene tanta gente al centro”.