Villa Mailín es un pequeño pueblo de gran valor espiritual. Situado a unos 200 kilómetros de la capital de Santiago del Estero, se transformó con el paso de los años en un punto de encuentro para la fe, la cultura y el turismo religioso. El lugar combina la calma de una típica villa del interior con el movimiento vibrante que genera su fiesta patronal.
- Todo Jujuy >
- País >
El maravilloso pueblo de Santiago del Estero que late con fe y tradición
Ubicada en el corazón de Santiago del Estero, es reconocido en todo el país por la devoción al Señor de los Milagros.
La historia del Señor de los Milagros de Mailín
La tradición cuenta que, hace siglos, un campesino encontró un crucifijo tallado en madera al pie de un algarrobo. Ese hallazgo dio origen a la devoción que hoy mueve multitudes. Con el tiempo, se levantó un santuario que guarda la imagen del Cristo y que es el centro de todas las celebraciones.
El templo actual es una construcción imponente, con capacidad para recibir a miles de fieles, y se rodea de puestos, ferias artesanales y actividades culturales que se multiplican en los días de fiesta.
La gran fiesta de mayo
El punto más alto del calendario en Villa Mailín es mayo, cuando se celebra la Fiesta del Señor de los Milagros. Durante esos días, el pueblo recibe a peregrinos de distintas provincias que llegan a pie, en bicicleta o en colectivos para agradecer promesas o pedir favores.
La procesión principal recorre las calles del pueblo con la imagen del Cristo, acompañada de rezos, cantos y muestras de fe popular. Además, se realizan misas, encuentros musicales, ferias de artesanías y puestos gastronómicos con comidas típicas de la región.
Qué ver en Villa Mailín fuera de la fiesta
Aunque la festividad religiosa es la gran atracción, el pueblo ofrece otros atractivos turísticos durante todo el año:
- El Santuario del Señor de los Milagros, abierto para quienes quieran conocerlo en cualquier época.
- El Parque Recreativo Mailín, con espacios verdes para descansar y compartir en familia.
- El Museo de la Fe, donde se exhiben objetos donados por peregrinos y recuerdos históricos.
La tranquilidad del pueblo, las casas bajas y el ritmo pausado de la vida diaria son parte de la experiencia para quienes buscan desconectarse del ruido de las grandes ciudades.
Gastronomía y cultura local
En Villa Mailín se pueden probar platos típicos santiagueños como las empanadas, el locro, los tamales y la humita en chala. Durante las fiestas, la comida callejera es parte del atractivo y la música folclórica acompaña cada encuentro.
La chacarera y la zamba suenan en las peñas que se organizan durante las noches de mayo, generando un clima único en el pueblo.