La producción de La familia Ingalls recurrió a un sistema de selección de actores poco convencional para aquel tiempo, caracterizado por la falta de descripciones detalladas de los personajes. Susan McCray, responsable del casting de la serie, señaló en una entrevista con People el motivo que llevó a usar esta metodología ideada por Michael Landon.
El particular motivo por el que la serie "La familia Ingalls" optó por actores desconocidos
La producción se caracterizó por realizar audiciones sin perfiles definidos de antemano. La encargada del proceso, Susan McCray, explicó el motivo.
Este último, productor y protagonista de la serie, permitió reclutar talentos sin restricciones ni moldes predefinidos. Según el informe, esta estrategia abrió la puerta a la incorporación de nuevos intérpretes en la popular serie que se transmitió por NBC desde 1974 hasta 1983. De acuerdo con People, Susan McCray solo recibía los guiones de los episodios, sin ningún tipo de indicación sobre la apariencia física o la personalidad de los personajes.
"La familia Ingalls" y un casting sin moldes ni estereotipos
“Cuando trabajaba en otros programas, siempre me daban una descripción del personaje. Mike Landon no escribía ninguna descripción; solo recibía el libreto”, comentó la directora de casting al medio. Este enfoque le permitió a McCray dar su propia interpretación a cada rol, lo que amplió considerablemente la variedad de actores seleccionados.
La flexibilidad del proceso abrió oportunidades inéditas para talentos sin experiencia televisiva. McCray recordó que asistía frecuentemente a obras de teatro y exhibiciones para descubrir nuevos actores. “Tuve la posibilidad de contratar y encontrar intérpretes que no tenían un recorrido previo, algo que las cadenas no solían permitir”, aseguró la directora.
People destaca que la política flexible de casting contó con el respaldo total de NBC, que confiaba plenamente en la visión de Michael Landon. “La cadena lo valoraba, le daban lo que quería”, rememoró. La serie, basada en las memorias de Laura Ingalls Wilder, recreó episodios de la vida cotidiana en el siglo XIX en Walnut Grove, Minnesota, reflejando la dinámica y convivencia de la familia Ingalls.
Con Melissa Gilbert interpretando a Laura Ingalls Wilder, Karen Grassle en el papel de Caroline Ingalls, Melissa Sue Anderson como Mary Ingalls Kendall y Michael Landon dando vida a Charles Ingalls, la producción reunió un elenco que llegó a superar varias decenas de personajes recurrentes a lo largo de sus nueve temporadas emitidas por NBC.
La plena confianza que Michael Landon depositaba en Susan McCray definió la estructura final del casting. “Si Susan los quiere, eso será así”, solía decir el productor, según relató la directora de casting.
El rol decisivo de Michael Landon en la elección de actores de la serie
El procedimiento arrancaba con la selección de varios candidatos, quienes luego realizaban audiciones. Tras una preselección, los elegidos pasaban a una fase final frente al propio Landon, que además ejercía como director principal en la mayoría de los episodios, según informó People.
McCray detalló que existían dos métodos para asignar un personaje. En ciertas ocasiones aplicaba la vía “directa”, guiándose por la imagen mental que le provocaba la lectura del guion. En otros casos, recurría a la estrategia “imprevista”, incorporando actores que se alejaban del perfil convencional, pero cuya interpretación lograba un efecto sorprendente e impactante.
“A veces, alguien ofrecía algo completamente distinto y pensabas ‘Nunca lo imaginé así’”, contó McCray en la entrevista citada por People.
Este enfoque abrió la puerta tanto a artistas consagrados como a talentos emergentes. La serie contó con la participación especial de figuras como Johnny Cash, además de actores jóvenes que luego construirían trayectorias importantes, entre ellos Jason Bateman y Shannen Doherty.
La combinación de distintas edades, experiencias y orígenes contribuyó de manera clave a la autenticidad y al éxito del mundo ficticio de Walnut Grove, destaca el informe de People. Al hacer un repaso de su experiencia en la serie, Susan McCray resaltó tanto el ambiente laboral positivo como la sensación de trabajo en familia que predominaba en el proyecto.
Una experiencia emocional que trascendió la pantalla
Asimismo, subrayó que La familia Ingalls brindó la oportunidad de trasladar a la pantalla momentos más vívidos de las memorias de Laura Ingalls Wilder, acercando la narrativa televisiva a las emociones y matices que describen los libros.
“Recuerdo a Michael diciéndome, ‘Susan, creo que esto será algo especial’”, recordó la directora de casting al evocar la visión y ambición inicial de Landon para la producción. Durante el rodaje, cada episodio despertaba fuertes emociones entre los miembros del equipo, generando un vínculo afectivo con la historia que contaban.
“Le decía a Michael que invirtiera en acciones de Kleenex. Cada vez que veía una escena o leía para un personaje, lloraba”, relató McCray en diálogo con People. La directora de casting también precisó que esas lágrimas no eran provocadas por las palabras del guion, sino por la conexión emocional que se generaba entre los intérpretes y la narrativa en pantalla.