Es que la vedette se luce en la obra de Carmen y Moria en medio de la gira de Escandalosas por todo el país.
"Cuando me miro al espejo me caliento"
"Las mujeres me dicen que soy divina a la salida del teatro. Es raro que te quieran cuando tenés un cuerpo lindo, pero creo que ven mi frescura y mi ángel. Con eso se nace, no se compra", dijo a Pronto.
Apodada como "la Barbie argentina" por la propia Moria Casán, Vicky remarcó que no está "tan operada" como se dice: "Sólo me hice las lolas, me lipoaspiré la pancita, me puse un poco de bótox y carillas en los dientes".
Sin embargo, no tiene tiempo para novios: "Trabajo mucho, pero siempre un huesito para comer hay ¡Hambre no paso!"
Si bien no quiso dar nombres de los posibles candidatos, remarcó que deben ser graciosos y pícaros, "los buenudos me la bajan". Y ojo que también se fija en el tamaño: "Me gusta que vengan bien dotados, nunca me pasó de llevarme un chasco por suerte. Los maniceros son un bajón, las picaditas no me gustan. A mí me gusta comer, no picar".
Por último, pero no menos importante, lanzó una confesión que disparará todo tipo de fantasías: "Muchos hombres se calientan conmigo y a mí me pasa lo mismo cuando me miro al espejo. Me caliento mirándome. Si me estoy pasando crema o saliendo de la ducha, me miro y me caliento".
