La obra es una narración sólidamente documentada sobre los acontecimientos y hechos ocurrido en el éxodo jujeño de 1812 que toma como punto de partida la reflexión de las tenciones, los enfrentamientos y las sinergia de intereses, ideologías, visiones culturales y proyectos que, presentes y activos ya en el nacimiento de lo que hoy es nuestro país, siguen vivo e irresuelto aun en nuestros días. Los lenguajes y los recursos escénicos que convergen en “Tierra arrasada” han sido especialmente concebidos para un público joven o adolescente, pero el resultado de esa composición dialoga con todo tipo de espectadores, independientemente de sus edades o niveles de información.
Esta noche se presenta la obra “Tierra Arrasada”
La obra esta interpretada por : Karina Oviedo, Joaquín Ramos, Saturnino Peñalva, Javier Zenteno y Natalia Castañares; cuenta además con la técnica de: Irma López Duran, Julia Mercedes Suarez y Daniel Chachagua; la utilería y objetos esta realizados por: Carlos Alberto Cruz, el grupo Los Arana y grupo producciones la vuelta del siglo y la asistencia de dirección de Ariel Posse Varela.
“Tierra arrasada” toma el Éxodo Jujeño como punto de partida de una reflexión sobre las tensiones, los enfrentamientos y las sinergias de intereses, ideologías, visiones culturales y proyectos que, presentes y activos ya en el nacimiento de lo que es hoy nuestro país, siguen vivos e irresueltos aun en nuestros días. La pregunta que ha guiado la construcción de este espectáculo es la siguiente: ¿cómo ha sido posible que una región de nuestra América que había empezado a empobrecerse desde fines del siglo XVIII -en beneficio de lo que comenzaba a ser una desmesurada Buenos Aires portuaria- sacrificara tantas vidas y bienes en aras de ideales recientemente nacidos al otro lado del Atlántico? “Tierra arrasada” es así una interrogación a los muertos y una interrogación dirigida a nosotros mismos a través de ellos; es un imaginario diálogo con los antepasados que transitaron por aquellos tiempos y por estos territorios a sangre y fuego. La obra es una indagación que no concluye en respuestas definitivas sino en motivos para ulteriores y tal vez urgentes preguntas. Y esa interrogación se traduce en una obra teatral que combina humor y drama, actores y objetos, en el desarrollo de una narración sólidamente documentada. Los lenguajes y los recursos escénicos que convergen en “Tierra arrasada” han sido especialmente concebidos para un público joven o adolescente, pero el resultado de esa composición dialoga con todo tipo de espectadores, independientemente de sus edades o niveles de información.
El texto de Tierra arrasada ha sido construido fundamentalmente sobre la base de improvisaciones de los actores y de las lecturas que éstos han realizado a partir de consignas impartidas por la dirección. En la escritura final convergen –en proporciones mínimas, casi imperceptibles- fragmentos tomados de obras de Heiner Müller, trozos poéticos y prosaicos de César Vallejo, Lezama Lima, Italo Calvino y Rodolfo Walsh, así como incontables aportes de los actores y las actrices del grupo.
