Ripoll calificó a Nacha como “su debilidad” y como una “experta en luces”. Ahora todos quienes la misma luz a partir de Nacha”, comentó.
Nacha Guevara muy exigente con el director del Bailando
Además, el director recordó el día que se conocieron. “El primer día que nos entrevistamos, Nacha me dijo: “la silla mía va a 52 centímetros de alto, 75 centímetros para apoyar las manos; quiero usar un cosmetic —que es lo que se usa adelante de las luces— un 2 /11, y yo lo que hacia era escucharla y anotar”, dijo.
Y agregó: “Quiero la cámara de frente no quiero cámara portátil, no quiero gran angular, quiero teleobjetivo… Me dio todo un listado. Eso no es obsesión, eso es saber. Después, cuando yo agarré la lista y repasé ítem por ítem, en todos Nacha tenía razón”.
Por último, Ripoll contó la rutina de Nacha todos los días: “Por contrato, ella chequeaba su luz media hora antes del programa: a los 15 días, ya no nos quería ni ver, porque el iluminador y yo éramos más obsesivos que ella”.