Así lo informó el Secretario de Minería e Hidrocarburos, Carlos María Navarro, quien además señaló que en el 2014 se vislumbraron buenas perspectivas a escala continental. “Si analizamos a Jujuy con respecto al resto de Latinoamérica, la posición es 7 de un total de 18 jurisdicciones, arriba de Brasil, Colombia, Ecuador, Uruguay, Bolivia, entre otras”, dijo.
- Todo Jujuy >
- Jujuy >
Excelente lugar para la minería jujeña en el mundo
Asimismo, manifestó que “entre las jurisdicciones de Argentina, como atractivo para la inversión minera mundial, Jujuy se encuentra en la posición 4 de un total de 10 jurisdicciones, por arriba de Santa Cruz, Neuquén, Chubut, Rio Negro, La Rioja y Mendoza”.
“En comparación de años anteriores, podemos ver el crecimiento de la provincia respecto a inversión de capitales en minería. Jujuy en el 2011 tuvo el puesto 81 sobre un total 93 jurisdicciones; mientras que en el 2012 tuvo la posición 68 sobre un total de 93 jurisdicciones; y en el 2013 ocupó la posición 54 sobre un total de 112 jurisdicciones”, agregó Navarro.
Explicó que las respuestas de la encuesta han sido contabilizadas para ordenar las provincias, estados y países de acuerdo con la magnitud en que los factores de política pública alientan o desalientan la inversión minera, por lo que celebró el reconocimiento a las líneas impulsadas por el Ejecutivo provincial.
En este contexto, remarcó el modelo minero que caracteriza a Jujuy y que lo distingue del resto de las provincias argentinas. “Esto se debe al consolidado escenario de fuerte apoyo a la actividad por parte de los habitantes de los distritos mineros, y fundamentalmente a las alianzas estratégicas con las comunidades originarias”, señaló Navarro.
“El crecimiento de la provincia se da gracias a que se pudo lograr el objetivo de sostenibilidad y sustentabilidad con previsiones que alcanzan las facetas económicas, el efecto social y ambiental de los distintos proyectos”, destacó y añadió que "esta es la minería que queremos para Jujuy como presente y como futuro de un desarrollo promisorio, positivo y genuino que trascienda en el corto plazo, como capital nacional de la minería, y mostrando que en el siglo XXI es posible el desarrollo minero con inclusión social y previsión ambiental”.