La serie Cobra Kai es tan buena -o incluso superior- a la película de culto en la que se basó: Karate Kid y debido a su éxito -permitiendo la licencia de comparar un producto de streaming con un filme proyectado en las salas en la década del 80- también puede compararse. Anunciaron esta semana la tercera temporada y luego confirmaron una cuarta, es que la fría rivalidad en la madurez entre Johnny Lawrence y Daniel LaRusso atrapa tanto como sus apasionadas peleas de karate en la adolescencia.
Éxito: anunciaron la tercera y cuarta temporada Cobra Kai
Ante este fenómeno, la fecha de estreno de la esperada temporada 3: habrá que esperar hasta el 8 de enero de 2021 para retomar la historia. Y si estos tres meses podrían atentar contra la ansiedad de los fanáticos, una gran noticia equilibra la balanza: habrá cuarta temporada. Ya es oficial.
Casi a modo de homenaje de Karate Kid II, cuando Daniel y el señor Miyagi viajan a Japón para entrenar, en la nueva temporada de la serie ocurrirá algo similar. Aunque las locaciones usadas no pertenecen al país nipón, sino que se acondicionaron escenarios de Hawaii que permitieron recrear su geografía: allí se trasladó el elenco para rodar parte de la temporada.
Además, en breve LaRusso descubrirá un secreto de su amado maestro. Y lo más importante: se revelará qué sucederá con Miguel Díaz. “Las próximas 24 horas son cruciales”, les anunció el médico a su madre, su abuela y su sensei. El reloj de esas horas vitales comenzará a correr el 8 de enero.
Producidas por Sony Pictures Television, las dos primeras temporadas de Cobra Kai llegaron a Netflix este 2020. Y de inmediato se convirtió en una de las series más vistas de la plataforma. El argumento retoma la trama de lo ocurrido en 1984 cuando LaRusso (antes y después, Ralph Macchio) vence con su famosa grulla a Lawrence (un notable William Zabka en ambas versiones), en el Torneo de Karate de All Valley.
Trasladar al presente aquel conflicto entre ellos que ya pasó las tres décadas, pero que dejó tantas heridas abiertas como lecciones mal aprendidas, es la esencia de Cobra Kai, al igual de lo que cada uno ha hecho con su vida, superando derrotas o repitiendo fracasos. Y hasta el legado pero también sus propias miserias que ahora, intentando redimirse, transmiten a la nueva generación. LaRusso y Lawrence lo harán a través de sus hijos y de sus alumnos, jóvenes ansiosos por aprender tanto del karate como de qué se trata la vida.
Sin embargo, el guión da un giro tan logrado como necesario: a diferencia de la película, aquí no hay buenos ni malos, héroes y villanos. Los personajes incurren en aciertos y errores. LaRusso ya no es aquel niño bueno, y el propio Lawrence lejos está de encarnar la esencia del mal.