Esta noche, cuando el avión de Aerolíneas Argentinas aterrice en Ezeiza con casi un millón de dosis de la vacuna de China, el país contará en total con tres variedades distintas de vacunas para lograr la inmunidad ante la pandemia del Covid-19. Pero, ¿qué diferencias hay entre una opción y otra?
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Guía de vacunas: ¿Qué diferencias hay entre cada una?
Lo más importante a destacar es que las tres variedades ofrecen inmunidad, por lo que no hay diferencias entre recibir una y otra más allá de las dudas que desde ciertos sectores alentaron contra la Sputnik V. Las diferencias entre cada una de ellas se dan a nivel técnico, en cuanto a las estrategias que aplican para lograr esa inmunidad en el sistema.
“La vacuna usa dos tipos de adenovirus, un virus que produce resfríos. A esos virus les hicieron una modificación genética y les colocaron un elemento antígeno: el gen de la proteína Spike. De ese modo, el organismo fomenta anticuerpos. En el caso de Sinopharm se utilizó el virus del Covid-19, pero muerto, es decir, inactivado”, explicó hace unos días el infectólogo y principal asesor del Gobierno en la pandemia, Pedro Cahn.
Cahn es director médico de Fundación Huésped, que llevó adelante el estudio local de la vacuna china, para el cual se reclutaron 3.008 voluntarios. Es por ello que estuvo presente en las distintas etapas de investigación.
La Covidshield de Oxford/AstraZeneca utiliza la misma técnica de adenovirus que la Sputnik V. El patógeno ha sido transformado para que exprese, al igual que las anteriores, la proteína Spike S y que el cuerpo reaccione ante ella.
“Un antígeno es toda sustancia capaz de generar una respuesta inmune del organismo. Para obtener una vacuna inactivada, se multiplica el virus en el laboratorio y, luego, se lo purifica. Mediante un tratamiento con químicos, se lo inactiva de modo de anular toda posibilidad de que ese virus sea viable: no podrá multiplicarse y perderá su capacidad de infectar”, explicó Jorge Quarleri, doctor en Bioquímica, “virólogo” experto del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida (INBIRS) al diario Clarín.
Más allá de dichas vías, la otra diferencia pasa por la logística. La vacuna BBIBP-CorV de Sinopharm puede mantenerse entre 2 y 8 grados, la temperatura de una heladera normal. Esto hace que sea más fácil de transportar que la Sputnik V, que demanda temperaturas inferiores a los 16 grados bajo cero. Varios lotes de vacunas se han perdido errores en dicha cadena de frio.
La contra del desarrollo chino es su costo. Cada vacuna sale unos 20 dólares, en comparación con las otras dos, que rondan entre los 4 y los 10 dólares por dosis.
El punto en común que tienen los tres fármacos es que requieren de dos inyecciones, espaciadas por unos veinte días aproximadamente, para lograr la mayor inmunidad.