Hay fotos que muestran a los ídolos en la gloria, y hay otras, mucho más valiosas, que los revelan humanos. Esa parece ser la apuesta de la muestra “Argentinos 1995-2025”, donde el reportero gráfico Maximiliano Vernazza reúne imágenes íntimas, espontáneas y poco vistas de algunas de las figuras más importantes del país, entre ellas Lionel Messi y Diego Maradona.
Inicia la muestra de fotos únicas sobre Lionel Messi y Diego Maradona
La exposición de fotos “Argentinos 1995-2025” será en el Palacio Libertad y recorrerá tres décadas de figuras icónicas como Messi y Maradona.
La exposición se inaugura este viernes 24 de abril en el Palacio Libertad y propone un recorrido por treinta años de trabajo. No se trata solo de retratos famosos: la fuerza de la muestra está en escenas que parecen robadas al ruido público, momentos donde Messi y Maradona aparecen lejos del personaje y más cerca de la persona.
Messi y Maradona en escenas que no suelen verse
Entre las postales que más llaman la atención aparece un Maradona solo, al borde de una pileta, después de un partido en Tortuguitas, en una imagen que con los años se volvió una de las más recordadas del archivo de Vernazza. También se exhibe un Messi joven con la bandera argentina, en una escena luminosa y despojada, muy lejos de la solemnidad de las fotos oficiales.
Ese es justamente el atractivo de la muestra: no mostrar a los dos más grandes desde el mito, sino desde un costado más silencioso, íntimo y real. A eso se suman retratos de otras figuras como Charly García, Bergoglio, Fito Páez, Susana Giménez y Sandro, dentro de una galería que cruza deporte, cultura, política y espectáculo.
Una exposición de fotos para mirar a los ídolos de otro modo
Vernazza condensa en esta muestra tres décadas de trabajo y una búsqueda muy clara: encontrar el momento en que el personaje baja la guardia. Por eso la muestra resulta tan atrapante. No ofrece solo imágenes famosas, sino instantes únicos, de esos que parecen pequeños secretos revelados mucho tiempo después.
Para quienes crecieron viendo a Maradona y Messi como símbolos absolutos, la propuesta tiene un valor especial: volver a mirarlos, pero desde un lugar distinto. Más cerca. Más frágiles. Más verdaderos.