En la previa de la primavera, Jujuy se tiñe de rosa con la floración de los lapachos, uno de los árboles más característicos del norte argentino. Cada 1 de septiembre se conmemora el Día de la Flor del Lapacho, una fecha que pone en valor a esta especie y su presencia en la identidad natural de la provincia.
- Todo Jujuy >
- Jujuy >
Día de la Flor de Lapacho Rosado, una postal de la provincia de Jujuy
Cada 1 de septiembre se celebra el Día de la Flor del Lapacho, una fecha que destaca a una de las especies más representativas del paisaje jujeño.
Durante esta época del año, los lapachos comienzan a destacarse por sus copas cubiertas de flores, que aparecen incluso antes que las hojas. El resultado es uno de los paisajes más reconocibles de la primavera jujeña.
El lapacho, una postal de Jujuy
El lapacho forma parte del paisaje de distintos puntos de la provincia y puede observarse tanto en sectores urbanos como en caminos y zonas rurales.
Su floración genera un particular contraste con el paisaje y convierte a calles, plazas y rutas en escenarios que cada año atraen las miradas de vecinos y visitantes.
El lapacho rosado es especialmente reconocido por sus flores de tonalidades que van desde el rosa intenso hasta colores más claros. También existen otras variedades, como el lapacho amarillo y el lapacho blanco.
Una flor que anuncia la primavera
La floración del lapacho suele coincidir con el comienzo de septiembre, por lo que su aparición se encuentra estrechamente vinculada con la llegada de la primavera.
Uno de sus rasgos más llamativos es que las flores pueden cubrir prácticamente toda la copa del árbol antes de que aparezcan nuevamente las hojas. Por eso, durante algunas semanas, los ejemplares adquieren una apariencia particular y se convierten en protagonistas del paisaje.
En Jujuy, la floración es también una oportunidad para disfrutar de los espacios naturales y urbanos de la provincia y registrar en fotografías uno de los momentos más coloridos del año.
El lapacho y la identidad jujeña
Más allá de su valor ornamental, el lapacho ocupa un lugar destacado dentro de la flora del norte argentino y forma parte de la identidad paisajística de Jujuy.
Su presencia está asociada a distintos ambientes de la provincia, especialmente en sectores donde las condiciones climáticas favorecen su desarrollo.
Cada septiembre, sus flores vuelven a aparecer como una señal de renovación y como una de las postales naturales que caracterizan a Jujuy.