2 de noviembre de 2026 - 07:01 Historias.

El relato de una mujer que sobrevivió a un ACV: "Ya no es como antes, valoro más la vida"

Florencia relató cómo vivió un ACV hemorrágico hace 18 años, las señales que advirtió y las secuelas que todavía enfrenta.

Un dolor de cabeza repentino e intenso, seguido de dificultades para caminar, alteraciones en la visión y pérdida de sensibilidad en una parte del cuerpo, fueron algunas de las señales que experimentó Florencia cuando sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico hace 18 años. En una entrevista con Canal 4, compartió su historia para concientizar sobre la importancia de reconocer los síntomas y buscar atención médica urgente.

Florencia recordó que todo comenzó mientras estaba sola en su casa, durante un día habitual. Aunque inicialmente le atribuyeron los síntomas al estrés o a una migraña, ella sabía que lo que estaba experimentando era diferente.

Los primeros síntomas: “Es como un trueno que se siente”

“A mí me pasó hace 18 años, con un dolor fuerte de cabeza, muy fuerte, que no es migraña ni algo que se va. Es como un trueno que se siente y te tira del dolor”, describió.

La intensidad del dolor fue solo una de las señales. En cuestión de tiempo comenzó a experimentar alteraciones físicas que le hicieron sospechar que estaba atravesando un problema de salud grave.

“Fue el estallido que se siente en la cabeza y después no sentir la mitad del cuerpo. Es otra sensación, adormecimiento. Cuando tocás el agua ya no lo sentís lo mismo”, recordó.

A esos síntomas se sumaron dificultades para hablar, visión borrosa y problemas para mantener el equilibrio al caminar. “Yo sabía que algo tenía, algo me pasaba porque uno conoce su cuerpo. Después, en la parte del habla, la visión, ya veía todo borroso y el caminar, tenía marcha inestable”, explicó.

Día Mundial del ACV

El diagnóstico y la demora en recibir atención

Florencia contó que, al principio, las personas de su entorno no comprendían lo que estaba ocurriendo. Algunos consideraban que se trataba de un dolor de cabeza relacionado con el estrés.

“Como que no me llevaron mucho el apunte porque no sabían qué era lo que pasaba. Me decían que era dolor de cabeza por estrés, por una migraña, pero era muy fuerte. Yo sabía que no era solo eso porque tenía otros síntomas más”, manifestó.

Finalmente, decidió acudir por sus propios medios al hospital, donde le realizaron estudios médicos. Una tomografía permitió detectar un aneurisma cerebral y los profesionales evaluaron las alternativas de tratamiento.

“En la tomografía detectaron que era un aneurisma, que tenían que ver dónde era la parte para embolizar y si estaba para operar, como para abrir, o era embolización, que es por catéter”, relató.

La entrevistada explicó que el proceso estuvo marcado por el miedo, la incertidumbre y las dificultades para acceder al tratamiento.

“Es el miedo, no saber qué es lo que va a pasar, cómo uno va a quedar. Te dicen muchas cosas, pero sobre todo que no pierdan la fe, que se puede”, expresó.

El mensaje de Florencia: reconocer los síntomas y pedir ayuda urgente

Uno de los principales objetivos de Florencia al compartir su testimonio es evitar que otras personas atraviesen demoras similares a las que experimentó. “Que no pierdan tiempo, que vayan e insistan, que les atiendan rápido y que cuenten los síntomas que tienen”, recomendó.

Según contó, la demora en identificar su problema de salud fue una de las situaciones más difíciles de aquel momento.

“Yo di muchas vueltas, que pudo haberse... Después tuve el ACV hemorrágico por haber perdido tiempo. ¿Por qué se perdió tiempo? Porque no sabían qué era lo que tenía”, señaló.

Además, remarcó que hoy existen más recursos para solicitar asistencia ante una emergencia y aconsejó comunicarse inmediatamente con el SAME ante la aparición de señales compatibles con un ACV.

Los síntomas de alerta incluyen la pérdida repentina de fuerza o sensibilidad de un lado del cuerpo, dificultades para hablar, alteraciones bruscas de la visión, problemas para caminar y dolor de cabeza súbito e intenso. Ante cualquiera de estas manifestaciones es fundamental solicitar asistencia médica de emergencia, sin esperar a que desaparezcan.

Cómo es su vida 18 años después del ACV

La importancia de prevenir los ACV.

Florencia explicó que el accidente cerebrovascular le dejó secuelas físicas y cognitivas con las que todavía convive. También recordó que, en aquel momento, no pudo acceder a un proceso de rehabilitación.

“Quedaron secuelas, pero bueno, se va avanzando. Generalmente porque es por la cabeza, la cabeza maneja todo el cuerpo. Entonces, cognitivo, también físico”, contó.

Durante la entrevista también mencionó la importancia de la contención familiar y profesional durante la recuperación, aunque reconoció que personalmente no contó con el acompañamiento de sus familiares.

A pesar de las dificultades, aseguró que la experiencia transformó su manera de ver la vida. “Se aprecia más la vida por todo lo que uno pasa. Quedaron secuelas, pero bueno, se va avanzando. Ahí llevándola día a día, pero agradecida”, expresó.

Florencia insistió en que las personas que atraviesan una situación similar no deben minimizar sus síntomas ni quedarse sin buscar ayuda. Su mensaje estuvo centrado en la atención temprana, la importancia de insistir ante señales de alarma y la posibilidad de continuar adelante después de un ACV.

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