Belén Mamaní, una maquilladora jujeña de 25 años especializada en maquillaje social, artístico y de efectos especiales, visitó Canal 4 en el Día Internacional del Maquillador y durante una interesante entrevista contó cómo descubrió su vocación, el trabajo que existe detrás de cada creación y su sueño de llegar algún día a Hollywood.
- Todo Jujuy >
- Jujuy >
La maquilladora jujeña que sorprende con efectos especiales y sueña con Hollywood
Belén Mamaní tiene 25 años, se especializa en maquillaje artístico y efectos especiales, crea contenido para redes y apunta a trabajar en el mundo del cine.
Sus producciones llaman la atención por el nivel de detalle, la creatividad y la capacidad de transformar completamente un rostro. Sin embargo, detrás de cada imagen que publica existe un proceso extenso que incluye la búsqueda de una idea, la preparación de los materiales, varias horas de trabajo y la generación de contenido para las redes sociales.
Del interés por el cine al mundo del maquillaje
El cine siempre ocupó un lugar importante en la vida de Belén. Al terminar la escuela secundaria, su primera opción fue estudiar Dirección de Cine porque le atraía especialmente todo lo que sucede detrás de las cámaras.
“Yo, cuando terminé el colegio, lo primero que se me ocurrió estudiar fue Dirección de Cine, porque me gusta mucho el detrás de cámara, el back, todo eso. Me gusta mucho el cine”, recordó.
Con esa idea viajó a Buenos Aires y se presentó para ingresar a la carrera. Sin embargo, después de rendir comprendió que ese camino no era exactamente lo que estaba buscando. “Salí de rendir y dije: ‘Esto no es lo mío’”, relató.
Fue entonces cuando su mamá le propuso considerar una segunda posibilidad: estudiar maquillaje. La sugerencia terminó convirtiéndose en el punto de partida de su verdadera vocación.
“Mi mamá, que estaba conmigo en Buenos Aires, me dice: ‘¿Por qué la segunda opción no es probar una carrera de maquillaje?’. Me fui a inscribir en una escuela que fue la primera escuela argentina de efectos especiales. Me inscribí, probé y de ahí ya no paré más”, contó.
Una vocación que estaba presente desde la adolescencia
Aunque el descubrimiento profesional ocurrió después de terminar el colegio, el maquillaje ya formaba parte de la vida de Belén desde varios años antes.
La joven recordó que en 2017, cuando todavía cursaba la secundaria, realizó su primer curso de automaquillaje. Esa experiencia le permitió comenzar a reconocer una inquietud que todavía no había logrado definir por completo.
“Siempre el maquillaje estuvo en mi vida, siempre me gustó. Desde que hice un primer curso de automaquillaje, cuando era más chica y estaba en la secundaria, dije: ‘Va por ahí’, pero todavía no me encontraba”, explicó.
El ingreso a la carrera marcó un antes y un después. A medida que avanzaba en la formación, entendió que quería dedicarse completamente a esa actividad.“Probé y estudié en la carrera, y ahí me fascinaba. Dije: ‘No, yo quiero vivir de esto’. Y ahí me quedé”, expresó.
Las redes sociales: clave para repuntar
Belén se especializa en distintas ramas del maquillaje, desde trabajos sociales hasta producciones artísticas y efectos especiales. Sin embargo, fueron sus transformaciones más creativas las que despertaron una mayor respuesta entre sus seguidores.
“A la gente le gusta mucho. Es más, ya me conocen por ese estilo de maquillaje. Cuando subo algo social, no tiene tanta repercusión. Mi Instagram es eso”, señaló.
Además de su actividad profesional, también trabaja como creadora de contenido. Según explicó, las redes sociales le permiten mostrar sus producciones, conectar con el público y construir una identidad propia dentro del maquillaje artístico.
Para ella, actualmente es posible vivir del maquillaje, especialmente cuando el trabajo profesional se combina con otras herramientas.
El extenso trabajo detrás de cada transformación
“No es solo maquillar o recrear maquillajes, tiene mucho por detrás. Las veces que creo contenido me lleva un montonazo de tiempo. Básicamente, estoy todo un día abocada a eso: a crear contenido, a inspirarme y a crear”, explicó.
La etapa de maquillaje también puede prolongarse durante varias horas, especialmente cuando se trata de trabajos detallados de efectos especiales. “Estamos por lo menos cinco horas con la modelo para poder realizar esto”, detalló.
Esa dedicación está relacionada con el objetivo final de sus creaciones. Los maquillajes de efectos especiales están pensados para ser vistos de cerca y deben responder a las exigencias de producciones audiovisuales.
“Me encanta todo lo que es para cine. Estos maquillajes de efectos especiales son para cine y para televisión. Son bien detallistas porque se ven muy, muy de cerca”, indicó.
El sueño de trabajar en el cine y llegar a Hollywood
El maquillaje de cine es la rama en la que Belén desea continuar creciendo. Su interés por las películas, que en un principio la había llevado a pensar en Dirección de Cine, volvió a aparecer a través de los efectos especiales.
La maquilladora mencionó la presencia del cine de terror en el Festival Internacional de Cine de las Alturas y reconoció que le gustaría participar en propuestas vinculadas con ese género.
Sus referentes
Entre sus referentes mencionó a maquilladores de Jujuy y Buenos Aires, además de Lucía Acevedo, una artista que combina el maquillaje con piezas creadas en cartulina.
Belén continúa perfeccionándose, creando contenido y desarrollando producciones que muestran su creatividad. Cuando le preguntaron cuál sería su mayor sueño profesional, no dudó en apuntar a lo más alto.
“Si te digo soñar alto, alto, sí: a Hollywood”, concluyó.