El pie diabético es una de las complicaciones que pueden afectar a las personas con diabetes y, sin una atención adecuada, provocar lesiones graves e incluso amputaciones. En el marco del mes de concientización sobre esta enfermedad, María Consuelo Pardo, licenciada en Podología (MP 34) y tesorera del Colegio de Podólogos de Jujuy, explicó cómo prevenir estas complicaciones y qué señales deben tenerse en cuenta.
- Todo Jujuy >
- Jujuy >
Pie diabético: cómo prevenir lesiones que pueden terminar en una amputación
Una especialista explicó cómo prevenir el pie diabético, qué cuidados diarios son necesarios y por qué una pequeña herida puede causar complicaciones graves.
Qué es el pie diabético y por qué puede ser peligroso
La especialista aclaró que tener diabetes no significa necesariamente desarrollar pie diabético. Sin embargo, advirtió que las personas con esta enfermedad deben prestar especial atención a la salud de sus pies, ya que pequeñas heridas pueden derivar en complicaciones.
"Un diabético no es que va a tener un pie diabético", explicó Pardo, y señaló que una ampolla, un roce del calzado o una lastimadura pueden convertirse en lesiones más importantes si no reciben atención.
En los casos más graves, estas heridas pueden evolucionar hacia úlceras, infecciones y daños en los tejidos que, sin tratamiento oportuno, pueden requerir una amputación.
Uno de los principales problemas es que algunas personas con diabetes desarrollan neuropatía, una alteración de los nervios que puede disminuir la sensibilidad y dificultar la percepción del dolor.
A esto pueden sumarse problemas circulatorios que afectan la cicatrización, aumentando el riesgo de complicaciones.
Cómo cuidar los pies para evitar lesiones
Pardo destacó que la prevención es fundamental, especialmente en las personas que ya presentan alteraciones de sensibilidad o circulación.
Entre las principales recomendaciones mencionó:
-
Revisar los pies todos los días para detectar heridas, ampollas, enrojecimiento o cambios en la piel.
Secar cuidadosamente los pies después del baño, especialmente entre los dedos.
Utilizar medias claras, preferentemente blancas, para identificar posibles manchas de sangre o secreciones.
Revisar la planta de los pies con ayuda de un espejo cuando resulte difícil observarla directamente.
Evitar manipular heridas, callos o uñas encarnadas sin supervisión profesional.
Consultar con un podólogo capacitado ante cualquier alteración.
La especialista explicó que utilizar medias claras puede ayudar a detectar lesiones que pasan inadvertidas por la pérdida de sensibilidad.
"Nosotros siempre recomendamos a nuestros pacientes el control de sus pies, que se miren los pies", indicó.
Además, señaló que la inspección debe realizarse preferentemente todos los días, sobre todo en quienes presentan mayor riesgo de desarrollar lesiones.
Un mal corte de uñas también puede provocar complicaciones
Otro de los puntos abordados fue la importancia de realizar correctamente el corte de las uñas.
Pardo explicó que muchas personas intentan solucionar por su cuenta molestias o uñas encarnadas, pero terminan provocándose heridas que pueden infectarse.
Según detalló, las uñas deben cortarse preferentemente de manera recta, evitando redondear excesivamente los bordes para reducir el riesgo de que se incrusten en la piel.
En personas con diabetes, especialmente cuando existe pérdida de sensibilidad o problemas circulatorios, estas lesiones requieren mayores precauciones.
La profesional advirtió que una herida producida durante un corte incorrecto puede desencadenar complicaciones graves si no recibe tratamiento.
Por ese motivo, recomendó que los pacientes con factores de riesgo recurran a profesionales capacitados para el cuidado de sus uñas y pies.
Cuándo consultar a un especialista
La licenciada insistió en que cualquier herida, ampolla o cambio en la piel debe ser evaluado oportunamente, incluso cuando no provoque dolor.
Esto se debe a que la neuropatía puede impedir que una persona perciba una lesión, lo que retrasa la consulta y aumenta el riesgo de que avance.
Ante una herida en el pie de una persona con diabetes, es importante buscar atención médica sin demora, especialmente si aparecen secreciones, enrojecimiento, hinchazón o cambios de coloración.
Pardo también remarcó la diferencia entre la podoestética y la podología, ya que esta última se ocupa de evaluar y tratar patologías de los pies dentro de sus competencias profesionales.
"La podoestética ve lo que es el pie bonito. La podología atiende las patologías", sostuvo.
Finalmente, la tesorera del Colegio de Podólogos de Jujuy destacó la importancia de acudir a profesionales con formación adecuada y de mantener controles periódicos.
En el mes de noviembre, dedicado a la concientización sobre la diabetes, recordó que la prevención, los controles de glucemia y el cuidado diario de los pies son herramientas fundamentales para reducir el riesgo de complicaciones.
