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4 de noviembre de 2015 - 18:00

¿Por qué fracasan las dietas caseras?

Las dietas realizadas sin el acompañamiento de un profesional no solo no son efectivas ni sostenibles en el tiempo, sino que además pueden provocar serios riesgos para la salud. Cuáles son las contradicciones principales.

Existen en la actualidad una gran cantidad de dietas caseras difundidas de boca en boca, en revistas e Internet, y todas prometen lo mismo: perder muchos kilos en poco tiempo. Sin embargo, al no tener un sustento científico, carecen de eficacia y pueden desencadenar en problemas de salud.

En este marco, y como punto de partida, es importante saber que la palabra dieta se está sacando del lenguaje comúnmente utilizado en nutrición, entre otras razones porque está relacionada con algo restrictivo. Hoy, en cambio, se habla de “plan alimentario” o “guía alimentaria”: no es lo mismo que alguien ordene su alimentación para comer sano a que haga dieta y solo restrinja alimentos o comidas.

De hecho, el descenso de peso no solo se logra dejando de comer ciertas comidas, sino fundamentalmente formando hábitos saludables. De nada sirve iniciar un régimen de una semana y dejar de comer pan, por ejemplo, si cuando ya considero que bajé los kilos que necesitaba vuelvo a comer la misma cantidad de pan que comía antes; ahí es donde está la falla.

Un riesgo al que nos exponemos al poner en práctica una dieta casera, es decir, sin control profesional, es que cuando existen problemas de salud como hipertensión, diabetes o alguna otra enfermedad crónica, necesitamos que ciertos grupos alimentarios estén siempre presentes.

Es por eso que el especialista trabaja con un óvalo, o pirámide alimentaria, que tiene un fundamento; no se puede hacer una dieta y comer solo frutas y verduras, ni tampoco consumir solo lácteos y carnes; tenemos que comer toda la variedad. Si dejamos de consumir ciertos alimentos podemos hacer carencia de algunos nutrientes tales como hierro y calcio, entre otros.

Las contradicciones de las dietas caseras:

* No son armónicas. No incluyen todos los grupos de alimentos en cantidades adecuadas. Las leyes de la alimentación hablan de armonía, cantidad, calidad; no se trata de comer los alimentos en las cantidades que nos parezcan sino que hay que tener una alimentación armónica.

* No tienen en cuenta si hay alguna patología de base. Enfermedades como diabetes, un hipotiroidismo, hipertensión, pueden complicarse si se realiza una dieta no supervisada.

* No tienen en cuenta los hábitos de alimentación de cada persona. Esto hace que no se puedan sostener en el tiempo.

* La gran mayoría de las veces eliminan líquido y no masa grasa.

* Se puede correr el riesgo de perder vitaminas y minerales.

* No modifican hábitos alimentarios sino que buscan un resultado inmediato.

* No son adecuadas para sostenerlas en la vida social de la persona. Es muy difícil separar lo alimentario de lo social.

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